LA OBRA INTERMINABLE
La construcción del edificio del INSS se adjudica ahora por menos de 10 millones
Vialterra Infraestructuras levantará finalmente el inmueble con un presupuesto un 61,35% más bajo que la base de licitación
El solar donde se ubicaba la antigua sede del INSS, en una imagen tomada ayer. RAMIRO
maría j. muñiz | león
Muy lejos de las aspiraciones con las que se llevó a cabo la demolición del anticuado edificio del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) para reconstruir una nueva sede, y también de la propuesta más ajustada a la nueva realidad económica actual realizada por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Finalmente, el nuevo inmueble en el que se reinstalarán los servicios de la Dirección Provincial del INSS tendrá un coste de 9.921.519,33 euros con impuestos, lo que supone una adjudicación a la baja del 61,35% del presupuesto base de licitación, que se fijó en 25,67 millones de euros. El nuevo inmueble se construirá por apenas un 20% del presupuesto fijado inicialmente, que se elevaba a 48 millones de euros.
El anuncio de adjudicación definitiva del proceso de licitación establece que la empresa Vialterra Infraestructuras (empresa implantada sobre todo en Andalucía) realizará la obra por menos de diez millones de euros, en un plazo de 24 meses. Lo que rebaja considerablemente las partidas económicas contempladas en el último proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Aunque inicialmente la consignación para la realización de esta obra, que lleva años esperando la ciudad, no aparecía en el proyecto de presupuestos presentado por el Gobierno el pasado septiembre, finalmente el Gobierno anunciaba la construcción por un importe que a finales del año pasado se calculaba en 27,5 millones de euros. A lo largo de este ejercicio está previsto destinar de las cuentas públicas 2,1 millones, y otros casi 700.000 euros en maquinaria, instalación y otros utillajes.
La mayor parte de la inversión se presupuestó en partidas plurianuales para los próximos dos años, ya que la ejecución desde un primer momento se contempló en 24 meses de obras. Incialmente las cuentas públicas contemplaban 12 millones de euros con cargo a los presupuestos de 2017 y otros 13 millones para completar el proyecto a lo largo de 2018.
No será necesario dotar al proyecto de tal cantidad de dinero. Finalmente la empresa a la que se ha adjudicado la obra se ha comprometido a realizarla por menos de 10 millones de euros, según el anuncio de adjudicación publicado en la Plataforma de Contratación del Sector Público.
El proyecto inicial de las obras de reconstrucción del edificio del INSS en el paseo de la facultad, que concluyó su demolición en mayo de 2011 aunque sus trabajadores habían abandonado tres años antes las instalaciones, recortó sensiblemente sus pretensiones de la mano del equipo de la ministra Fátima Báñez. Las continuas reclamaciones desde el PP leonés para que se sacara adelante el proyecto que desde hace una década tiene en vilo la sede de la dirección provincial del instituto recibieron en la primavera de 2014 la respuesta del Ministerio de Empleo. El nuevo proyecto recortó las pretensiones del diseño original con la intención de que fuera eficiente, pero eliminando plantas y añadidos que calificó como «suntuorios».
La funcionalidad y la eficiencia fueron las máximas con las que el ministerio reformó el proyecto primero, lo que permitía recortar a aproximadamente la mitad el presupuesto inicial del proyecto.
De hecho la propuesta del edificio a construir pasaba por eliminar del proyecto original «espacios y calidades innecesarios para la correcta gestión del servicio, incompatibles con criterios de funcionalidad y eficiencia», según explicaba el ministerio. Elementos que disparaban el coste, pero que no añadían calidad al servicio que debía prestarse a los ciudadanos.
Sólo la demolición del edificio costó 3 millones de euros, y se justificó también en que el inmueble sufría aluminosis y tenía presencia de amianto. Lo que unido a la poca funcionalidad para las necesidades actuales, hacía necesario optar por una nueva edificación. Que se ha retrasado al menos una década.