El beneficio reconocido por la venta de tabaco en la provincia ronda los 9 M€
Las multas de Hacienda ponen en jaque las irregularidades del millonario negocio paralelo.
Las ventas de tabaco sumaron el año pasado en la provincia 112,3 millones de euros, y se vendieron más de 25 millones de cajetillas. DL
maría j. muñiz | león
El negocio del tabaco se reduce año tras año, y el sector busca nuevas fórmulas comerciales que asociar a los estancos antes de que fumar se transforme en un consumo residual. Las ventas de las 215 expendedurías de la provincia sólo en tabacos durante el año pasado alcanzaron los 112,3 millones de euros, 19,2 millones menos que el año anterior. Sólo en cajetillas de tabaco se vendieron 25,256 millones de unidades, 336.000 menos que el año anterior. Y muy lejos de los casi 40 millones de cajetillas que se consumieron en León en 2005.
Los estancos se quedan por ley con un 8,5% del precio del producto que venden; y alrededor de un 30% de las cajetillas se compran actualmente en las máquinas automáticas instaladas en distintos tipos de establecimientos, sobre todo bares. Según explica Jorge Carballal, presidente de la Asociación de Estanqueros de León, este porcentaje se ha reducido con fuerza en los últimos años, tanto por la prohibición de fumar en los establecimientos que entró en vigor hace una década como por la crisis, que ha llevado a muchos fumadores a optar por el tabaco de liar o marcas más baratas, que sólo se consiguen en los estancos. Las máquinas dejan un beneficio a mayores de 0,15 céntimos por cajetilla.
En total, el negocio del tabaco deja en estancos y establecimientos de la provincia un beneficio que ronda los 9 millones de euros, a través de estos márgenes.
Sin embargo, el Comisionado del Mercado de Tabacos, dependiente del Ministerio de Hacienda, ha abierto este año una inspección masiva en el sector, para perseguir los pagos que algunas tabacaleras realizan habitualmente para situar mejor sus productos en los puntos de venta. Una actividad prohibida por la ley, que establece que la posición de cada marca depende de su volumen de ventas.
A finales del año pasado el comisionado publicó en el BOE y envió circulares advirtencias de los límites que establece la ley, una «interpretación» dudosa, para muchos profesionales del sector, que ha dado lugar también al nacimiento de una Plataforma del Tabaco, para defender los intereses del sector y la defensa jurídica de los afectados. Para otros, como la asociación leonesa, se trata simplemente de hacer cumplir una ley que durante años se ha estado burlando, y contra la que los profesionales venían advirtiendo desde hace tiempo. Igual que denuncian que en no pocos casos los empresarios de las máquinas expendedoras han incumplido la obligación de reponer estos puntos de venta en los tres estancos que tienen más cercanos; y se han ofrecido «sobreprecios» a determinados establecimientos para obtener ventajas.
Si a esto se le suma la negociación con las casas comerciales para potenciar a unas marcas frente a otras, resulta que en realidad el negocio del tabaco mueve mucho más dinero «bajo cuerda». La nueva plataforma defiende que muchas de estas operaciones se han venido realizando con contratos que hasta ahora se consideraban legales.