EDUCACIÓN
El próximo curso arrancará con un descenso de 200 alumnos de 3 años
UGT atribuye la bajada a la poca oferta laboral, la natalidad y la escasa apuesta por el medio rural
Escolares camino de su colegio en León.
A. Calvo | León
El próximo mes de septiembre se incorporarán a las aulas de Infantil dos centenares de niños de 3 años menos que en el curso actual. Así lo denunció ayer Fete-UGT, tras realizar un intenso estudio por los colegios de la provincia. El secretario provincial de Educación del sindicato, Jesús López Iglesias, indicó que de los 2.869 niños que empezarán su andadura escolar el próximo curso en la provincia de León, 1.284 se concentran en la capital leonesa, «con lo que poco más de 1.500 se repartirán en el resto de los colegios, tanto de la comarca del Bierzo como en el medio rural». «El dato es grave, porque si ahora no hay alumnos de 3 años, después tampoco habrá jóvenes», sentenció López Iglesias, tras especificar que una de las zonas más afectadas es la capital berciana: «En Ponferrada el descenso es más preocupante aún».
López Iglesias achacó esta «alarmante» bajada de alumnos a tres cuestiones fundamentales, al ya conocido descenso de la natalidad sumó la crisis «con la que León sufre también la baja actividad económica, que obliga a emigrar a los jóvenes porque aquí no encuentran un empleo y carecen de expectativas económicas». En cuanto al medio rural, volvió a incidir en que «no se está tomando ninguna medida» para fijar población y potenciar la vida en los pueblos.
«La demanda en los colegios ha caído tanto en los públicos como en los concertados, porque todos han tenido menos demanda», indicó. Este «brusco descenso» del alumnado de 3 años será más evidente dentro de dos cursos, cuando se noten sus consecuencias en el cierre de unidades, que podrían llegar a las diez, y en el consiguiente descenso del profesorado. Una situación que «es general» a nivel autonómico, aunque en León «se agudiza».
Reparto equitativo
Fete-UGT insistió en la necesidad de que se dé un «reparto equitativo» tanto de los alumnos con necesidades educativas especiales, como con los niños con problemas de conducta —«que son los más rechazados por los colegios»— o minorías étnicas e inmigrantes con escasos recursos a fin de que ningún colegio sostenido con fondos públicos se convierta en un centro gueto. «Aplicando la distribución equitativa se acabaría con estos centros, apostando siempre por una verdadera inclusión», sentenció López Iglesias, tras indicar que en muchos colegios con alta demanda no se respeta el cupo para aquellos alumnos que no tienen necesidades.
El secretario provincial matizó que UGT no está como sindicato en las comisiones de escolarización, ya que tan sólo está presente como integrante de la Junta de Personal Docente, y criticó que, sin embargo, sí lo hace el sindicato mayoritario de los colegios concertados, el FSIE, por lo que volvió a incidir en la necesidad de «una verdadera inclusión de las minorías en los colegios sostenidos con fondos públicos».