Hermida, elegido presidente de la Fundación España Duero
El órgano se reunirá en septiembre para establecer la estrategia.
José Ángel Hermida preside la Fundación España Duero. JESÚS
maría j. muñiz | león
El ex rector de la Universidad de León y patrono designado por el Ayuntamiento de León José Ángel Hermida Alonso será el presidente de la Fundación España Duero, la heredera de las obras sociales de las antiguas cajas de ahorro. Así lo decidió ayer el patronato en la reunión celebrada en la capital leonesa para constituir el órgano que deberá regir a partir de ahora los destinos del enorme patrimonio inmobiliario y cultural de las antiguas cajas, y hacerse también cargo de las labores sociales y culturales que le competen. Y para las que deberá buscar fondos, una vez segregado el negocio financiero en Banco Ceiss, integrado en Unicaja Banco.
La primera reunión del patronato se celebró ayer en el edificio Botines, donde tiene su sede la Fundación según se recoge en sus estatutos, con la presencia de diez de los quince patronos que pueden tener representación. Faltan por nombrarlos representantes de los ayuntamientos de Palencia, Soria y Valladolid y los de las diputaciones de Soria y Zamora.
Otros cargos
Además del presidente, la primera reunión del patronato decidió ayer nombrar vicepresidente a Luis Carlos García Figueroa, designado por el Ayuntamiento de Salamanca; y secretario a Antonio Calonge, que ha sido designado por la Diputación de Valladolid. Un ‘reparto territorial’ de cargos en función del peso que tenían las antiguas entidades y sus respectivas obras sociales en las hoy desaparecidas cajas de ahorro.
Los otros cinco patronos que faltan por designar pueden incorporarse al patronato en cualquier momento.
Por ahora lo que se ha decidido es convocar una nueva reunión en septiembre, ya bajo la presidencia de Hermida, que como objetivo más urgente tiene que plantear las líneas de gestión que permitirán lograr la eficiencia de la institución, la generación de recursos y la determinación de las tareas a las que se dedicarán en el futuro.
Sólo en inmuebles la fundación tiene repartidos por la Comunidad 129, que van desde palacetes y edificios históricos a grandes oficinas o pisos y garajes. Hereda además un impresionante legado de obras pictóricas, fotografía, documentos históricos, bibliotecas,... Un inventario que tendrá que aprender a rentabilizar, y en todo caso a mantener.