Lleno total en la reapertura de la Casa del Estudiante
Las aulas de El Albéitar, tras cuatro años cerradas, se abrieron durante los exámenes.
dl | león
Alrededor de 800 alumnos han utilizado las instalaciones de la Casa del Estudiante de la Universidad de León en los dos meses que han permanecido abiertas las aulas de estudio desde su reapertura. El pasado 20 de mayo se abrieron las aulas, ubicadas en El Albéitar, que habían permanecido cuatro años cerradas. Transcurridos casi dos meses, y a falta de unos días para el parón veraniego que se producirá el viernes 15 de julio, la vicerrectora de Estudiantes y Empleo, Ana Isabel García, explica que el balance es «muy bueno», ya que se ha cumplido con creces el objetivo de poner a disposición de los alumnos «un espacio muy útil como zona de estudio, punto de encuentro e intercambio de apuntes e información, y también para acceder con facilidad a Internet».
La afluencia de estudiantes, según informa un comunicado, se fue incrementando a medida que se hizo pública la reapertura de las instalaciones y, aunque los primeros días apenas acudieron estudiantes, el número de usuarios fue aumentando y en algunos momentos, coincidiendo con los días previos a exámenes, la ocupación fue muy elevada, por lo que se estima que en los dos meses han sido unos 800 estudiantes quienes han empleado las instalaciones.
La reapertura de las cinco aulas con 250 puestos de estudio requirió la limpieza y reparación de pequeños desperfectos en paredes y techos, así como una mano de pintura, una limpieza, la sustitución de las bombillas fundidas y un repaso general por todos los equipamientos.
«Los gastos fueron reducidos, —apunta la vicerrectora—, y han compensado mucho el esfuerzo realizado, especialmente si pensamos en que el beneficio para los estudiantes ha sido elevado, ya que a muchos les ha evitado tener que trasladarse a la biblioteca central del campus de Vegazana». También han notado el cambio las cafeterías y establecimientos comerciales de la zona, según el mismo comunicado de la Universidad.
El viernes 15 de julio se producirá el cierre de verano, que será aprovechado para iniciar obras y mejoras. «Es prioritario acometer lo antes posible el arreglo del tejado, ya que había muchas goteras».
A continuación llegará el turno a las tareas de pintura y reparación de desperfectos de las otras cinco aulas de la planta superior que han sufrido las consecuencias de dichas goteras.
Con el inicio de las clases, y en una fecha que aún está sin concretar, la Casa del Estudiante reabrirá sus puertas para continuar prestando un servicio que estos dos meses han demostrado que «era necesario, y que ha facilitado la tarea de estudiar a muchos jóvenes de León».