SE ACABARON LAS CONFUSIONES
La Junta regula las señales que se pueden usar en el Camino para no confundir a los peregrinos
Flechas amarillas, conchas en el suelo e hitos de piedra como 'marcas' urniversales
Un miembro de la Asociación de Amigos del Camino repasa una flecha amarilla en León.
El director general de Turismo, Javier Ramírez, ha presentado hoy en León un documento de directrices para la señalización del Camino de Santiago que incorpora contenidos tanto relativos a aspectos gráficos de las señales como a criterios únicos en cuanto a características técnicas, materiales, soportes o criterios de ubicación. Ramírez, junto con el alcalde de León, Antonio Silván, como presidente de la Asociación de Municipios del Camino de Santiago, ha presentado el documento a las distintas asociaciones del Camino de Santiago y a la Asociación de Municipios del Camino de Santiago con el objetivo general de establecer una señalización oficial del Camino de Santiago.
De este modo se pretende ordenar la señalética jacobea no sólo en todo el ámbito territorial del Camino a su paso por Castilla y León, sino en todas las comunidades autónomas a nivel nacional por donde transcurre la Ruta Jacobea.
El documento plantea dos objetivos fundamentales: proporcionar a los peregrinos la información básica para su correcto direccionamiento, así como cualquier otra información de utilidad durante su recorrido, y armonizar los contenidos mínimos de información, así como los soportes físicos de la misma y su ubicación.
El objetivo final es que el Camino de Santiago sea interpretado en su conjunto como una ruta, un itinerario sin divisiones por razón de la estructura administrativa del territorio por el que discurre.
Con estos dos objetivos, la Junta ha establecido un sistema ordenado de señalización del Camino de Santiago que evita la confusión que la diversa casuística puede generar, tanto al peregrino como a las administraciones locales por donde transcurre la Ruta Jacobea.
En los relativo a los tipos de señales, el documento las divide en direccionales e informativas. Dentro de las direccionales se encuentran, en primer lugar, las de itinerario, que se colocan en el propio recorrido del Camino y que indican la dirección a seguir, compuestas por el símbolo identificativo del Camino (concha) y la flecha amarilla. En los tramos interurbanos se propone la utilización de hitos de piedra como soporte para la colocación de las indicaciones. En tramos urbanos se recomienda la utilización de soportes de madera.
En segundo lugar están las de intersección con carreteras, que advierten a peregrinos y a conductores de la intersección del itinerario con una carretera.
Por otro lado están las informativas, en las que se incluyen todas aquellas señales que aportan otra información distinta a las básicas de dirección y posición.
El documento incluye también información sobre otros aspectos como la simbología, donde se desarrollan los diferentes distintivos universalmente reconocibles para los peregrinos del Camino de Santiago. También incide en los soportes y materiales, donde se definen con precisión los materiales que se deberán utilizar para cada caso concreto; la ubicación de las señales, marcándose las pautas a la hora de determinar el lugar para la colocación de dichas señales en función de su tipo.
Finalmente, se refiere al diseño de la señalización, con los parámetros dimensionales adecuados para su correcta comprensión y reconocimiento, y a la señalización en tramos accesibles, donde se indican recomendaciones para los tramos así clasificados.