La hora del líder insumiso
a. gaitero / M. romero | león
Miró el Rólex que heredó de su padre y vio que había llegado su hora. La hora de irse. Veinte años es demasiado, se dijo. Suficiente. Pulsó el botón del teclado y cambió su vida. Ahora mira al futuro por la rendija de una persiana, como en la nueva foto de perfil en el WhatsApp.
Santiago Ordóñez (Barcelona. 1976), empezó su carrera política en 1996 como responsanble del área de Paz, Insumisión y Objeción de las Juventudes Comunistas de León. Siempre fue un poco insumiso y termina como ‘llamazarista’ , en Izquierda Abierta, objetando de los tiempos de Alberto Garzón. Y de la ilusión por la política.
Llegó a León de niño y se educó en el colegio San Juan de la Cruz y en el IES Padre Isla. Le quedó un cierto aire de cura, que potencia la sempiterna chaqueta oscura que viste y su aire circunspecto. Se hizo abogado. Y defensor de todas las causas sociales. Antes de ser político ya se había pateado la provincia, de la mano de su padre, comercial de ferretería. El periplo político de Ordóñez pasa por los cargos de coordinador local y provincial de IU y secretario de Economía, Empleo y Solidaridad en Castilla y León, con José María González.
Fue candidato al Congreso en el 2008 y a la Alcaldía de León en 2011. En 2015, después de 16 años sin representante municipal, IU regresa al consistorio leonés gracias a la alianza que selló con la corriente ciudadana de Ganemos.
Era el primer triunfo en una de las etapas más duras de IU en León. Ordóñez se conformó con ir de segundón, tras ser vencido en las primarias por Victoria Rodríguez. Un resultado que sorprendió tanto como ayer su dimisión. Se había ganado a pulso la popularidad. Estaba en todas las protestas. En todas partes. Pero no era Dios.