SAN ANDRÉS DEL RABANEDO
Un informe avala la salubridad de los 130 kilómetros de red de agua potable
Las tuberías de fibrocemento se irán sustituyendo cuando se actúe para resolver averías.
En lo que va de año se han producido 40 averías en la red de agua potable, la mayoría menores. RAMIRO
p. infiesta | san andrés
Los 130 kilómetros de tuberías que conducen el agua potable hasta los hogares de San Andrés del Rabanedo son salubres, según un informe encargado por la concejalía de Servicios y Medio Ambiente a la empresa adjudicataria. El edil del área, Francisco Gómez, esgrime ese documento para remarcar que la red es «inocua» para la salud humana y que, aunque en 45 kilómetros el material empleado es fibrocemento, «carece de efectos sobre la salud humana».
El concejal quiere despejar las dudas sobre las tuberías antiguas que contienen amianto, ya que, según el escrito de la concesionaria del servicio, «no existen estudios que concluyan que ese material tenga efectos sobre el agua o consecuencias epidemiológicas». Lo que sí se ha comprobado es que la manipulación puede acarrear cierta problemática. De ahí que esas tareas se dejen en manos de gestores autorizados. Además, cuando se registran averías en el suministro del agua potable, una empresa especializada se hace cargo y se aprovecha la obra para ir realizando la sustitución de la vieja tubería de fibrocemento por una nueva de fundición. En lo que va de año se han producido 40 averías. También es necesario determinar la vida útil de la red para renovarla. «Queremos despejar las dudas y no alarmar a la población sobre el estado de la tuberías de agua, que carecen de efectos negativos sobre la salud humana», insiste Gómez, que responde así al grupo Ciudadanos. La formación naranja exigía que se cambiaran las tuberías de abastecimiento de agua en el municipio por ser, a su juicio, «nocivas para la salud, ya que hay kilómetros de infraestructura de fibrocemento que contiene amianto y la normativa europea y española prohíbe las tuberías de ese material en el suministro de agua potable», señalaban.
C’s también entendía que la renovación mejoraría el aprovechamiento y el rendimiento técnico, reduciendo las averías y cortes de agua. Por otro lado, la no actualización de las tasas del abastecimiento de agua desde 2010 sigue generando un déficit anual de casi un millón de euros a las arcas municipales. Una deuda que alcanza ya los seis millones y que la mercantil logró que reconociera el TSJCyL. El equipo de Gobierno del PSOE-PAL intentó sin éxito el pasado verano aprobar esa actualización, pero no logró reunir los apoyos suficientes en un Pleno en el cual los tres ediles de Ciudadanos decantaron la balanza al abstenerse.