Los hijos de la generación del ‘baby boom’ hacen cada vez más la maleta
La recuperación no sólo no frena, sino que acelera la salida de jóvenes trabajadores de la provincia.
El éxodo de los jóvenes leoneses no sólo no cesa, sino que se acentúa. El envejecimiento de la población se agudiza. JESÚS
maría j. muñiz | león
La dinámica poblacional de la provincia, relacionada tanto con las expectativas laborales como con las perspectivas vitales, no sólo sigue instalada en cifras negativas sino que, a pesar de los datos de recuperación económica, acentúa esta tendencia en los últimos meses. Con unas consecuencias que afectan tanto al mercado laboral (y por tanto a la recaudación por cotizaciones e impuestos) como a una pirámide poblacional, cuyo sostenimiento tiene una base cada vez más endeble. Si los tiempos de máxima productividad de la generación del ‘baby boom’ (que alcanzó su auge de nacimientos en torno a 1964) están ya más cerca del final de su ciclo de aportaciones a las arcas públicas, y más cerca por tanto de contribuir a su merma; la que deberían sostener sus hijos se enfrenta a un doble panorama poco alentador: son muchos menos en número, y además la falta de expectativas lleva casi una década invitándoles a buscarse la vida en otros horizontes. Puede que la recesión haya tocado fondo en términos macroeconómicos, pero la dinámica poblacional leonesa parece estar aún lejos de fijar su punto de retorno.
La búsqueda de empleo en otras provincias dibuja un ir y venir de trabajadores a la caza de oportunidades. Los jóvenes (trabajadores de menos de 30 años) son la mitad de los que apuestan por la movilidad para sumar contratos, pero la otra mitad son empleados mayores de esa edad, lo que refleja que aunque el fenómeno es más acusado para quienes buscan sus primeras oportunidades, no deja de afectar al conjunto de trabajadores por cuenta ajena.
otros horizontes
El caso es que entre 2008 y 2015 fueron 48.733 los leoneses que se fueron a otras provincias del país en busca de empleo. La mayor parte de ellos lo buscan en Madrid, seguido (a mucha distancia) de Barcelona, Valladolid y Coruña. Es la suma anual de los que se van, que con la precariedad en los contratos se concreta en un ir y venir permanente de trabajadores.
Sin embargo, el dato del saldo migratorio entre las provincias españolas sí deja clara cuál es la tendencia de los jóvenes leoneses. La diferencia entre los trabajadores que se van y los que vienen acumula desde 2008 un saldo negativo de 6.240 personas en León. De ellas, 3.511 tienen menos de 30 años. Con una singularidad preocupante: el número de jóvenes que pierde la provincia en 2015 (son datos del Instituto Nacional de Estadística) es cinco veces mayor que el que perdía en 2008, cuando se inició la recesión. Más preocupante: tras relajarse ligeramente en 2014, llegó a su máximo el año pasado. Casi mil jóvenes ‘desaparecieron’ del mercado laboral leonés.
el retorno más difícil
También es cierto que el recuento estadístico deja clara otra evidencia: a la hora de buscarse un futuro, los jóvenes leoneses eligen el extranjero. Y esa es otra tendencia que, pese al optimismo oficial, no deja de crecer en León. Entre 2008 y 2015 emigraron fuera de España 9.850 leoneses. De ellos, 4.059 tenían menos de 30 años.
Y el número de leoneses que busca un futuro fuera de las expectativas de la economía española no deja de crecer. En ningún tramo de edad. Porque casi la mitad de la nueva oleada de emigrantes son jóvenes, pero el resto no lo son tanto, y sin embargo han visto fuera (con las cargas personales y familiares que a partir de cierta edad esto supone) unas posibilidades que la realidad económica leonesa, y en este caso también nacional, les niegan.
Si en 2008 fueron 837 los leoneses que emigraron fuera del país, de los que 378 eran jóvenes; el año pasado los habitantes de la provincia que decidieron buscar fortuna fuera se elevó hasta los 1.808, de los que 709 tenían menos de 30 años. Una cifra que en ambos casos ha ido creciendo desde el final de la época de bonanza económica, y que sigue esa tendencia, según los últimos datos estadísticos.