Tregua, de momento, para el bloqueo
La huelga anunciada por el colectivo de estibadores tenía hoy como primera fecha convocada, pero el aplazamiento en la aprobación del decreto ley de liberalización del sector por parte del Gobierno ha dado una tregua. El sector comienza a negociar mañana con el Ministerio de Empleo, pero la industria mira con preocupación un conflicto que tiene compleja resolución.
La única profesión cerrada a la libertad de contratación en el país trata de mantener un estatus que va contra la normativa de la Unión Europea. El Tribunal Superior de Justicia de la UE emitió en diciembre de 2014 una resolución que obliga a España a liberalizar el sector a la competencia. Lo que implica modificar la legislación portuaria y permitir a las empresas estibadoras que contraten libremente a sus trabajadores, incluidos los trabajadores comunitarios. Tras dos años sin cumplir el mandato europeo, España se enfrenta a una multa que será de 134.000 euros diarios, además de pagar 21,5 millones de euros, si el Tribunal europeo vuelve a pronunciarse sobre el tema; por lo que urge encontrar una solución al conflicto.
Los trabajadores rechazan la reforma del sector y exigen garantías del mantenimiento de los empleos y derechos actuales. Por ejemplo, a través de un registro de trabajadores portuarios, alternativa que ya ha rechazado Bruselas.