Informes para las reclamaciones
El impuesto de plusvalía se calcula sobre el valor catastral del bien, y el tiempo transcurrido en poder del vendedor o el fallecido. La tasa de revalorización se aplica en función de estos años, y varía en función de cada municipio. Establece una fórmula matemática sobre la que se aplica el tipo impositivo, que no puede ser superior al 30%. Pero siempre sale a pagar, sin tener en cuenta si con la transmisión se gana o se pierde dinero. Para presentar la reclamación es necesario presentar informes específicos que acrediten la evolución del valor del suelo del inmueble. Según Tinsa, las las últimas escrituras de venta no serían referencias suficientes, como tampoco la estadística de variación media del valor de la zona o código postal donde se ubica el inmueble. Es necesario referenciar la vivienda en concreto.