CASO LARRALDE ■ LA DELIBERACIÓN DEL JURADO
«Nadie puede suplantar su valoración», dice el presidente al jurado de Larralde
El magistrado recalca que en caso de que tengan dudas, deben de favorecer a los acusados.

Aspecto que presentaba la sala al inicio del acto celebrado ayer en la Audiencia. JESÚS
DL | REDACCIÓN
Manuel Ángel Peñín, magistrado presidente del tribunal del jurado que en las próximas horas dilucidará el veredicto del juicio por el crimen de Roberto Larralde, advirtió ayer a los miembros que lo componen de que «son soberanos y actúan como jueces. Nadie puede suplantar su valoración ni tampoco sus conclusiones».
El magistrado presidente se dirigió en estos términos a los nueve integrantes del jurado (sólo deliberan el veredicto los titulares) que desde media mañana de ayer debaten si consideran probados o no los hechos que se exponen en las 72 preguntas de que consta el objeto del veredicto, que determinará si los cinco sospechosos de asesinato son culpables o no y si los dos autores confesos del delito de tenencia ilícita de armas deben responder ello en la misma condición.
« Le recuerdo que tienen que pronunciarse sobre hechos, no sobre temas jurídicos. Como nos decían en la universidad, ‘Dame el hecho y yo te daré el derecho’. Ustedes deben atender a lo que han visto y oído en el juicio a través de los interrogatorios, la prueba testifical, la prueba pericial y la prueba documental». Advirtió el presidente a los integrantes del jurado que la instrucción de este caso se inició hace dos años y medio «que es el tiempo que la policía ha tardado en realizar la investigación. Durante esta fase ha habido una serie de declaraciones que ustedes deben de tener en cuenta para establecer si se ha producido alguna contradicción con lo que escuchado en sala, porque no es cierto lo de que la fase de instrucción no vale para nada en este tipo de juicios».
SIN PRUEBAS DIRECTAS
El magistrado presidente recordó que la mayoría de delitos « se resuelve sin prueba directa, suele ser a base de una carga indiciaria suficientemente importante. Consideramos que hay hechos que no prueban el delito en sí pero que junto con otros indicios no sirven para determinar si lo hubo o no. Simplemente se necesita aplicar la experiencia, la lógica y el sentido común. Haciéndolo se puede inferir la culpabilidad o inocencia de los acusados».
Recalcó el magistrado también de la importancia de la motivación: «Se trata simplemente de explicar con lenguaje de la calle las razones que a ustedes les llevan a dar por probado o no un hecho determinado». Recordó que hay una alternativa para Froilán Álvarez, el detective privado y para Carlos Helí de la Red, el empleado de la empresa de Julio López, a los que se puede considerar cómplices y no necesariamente autores o cooperadores necesarios, en cuyo caso la pena a la que deberían de hacer frente sería sensiblemente inferior.
«Tienen a su disposición los informes de las partes, que fueron muy brillantes. Pueden ser una buena herramienta de apoyo. En cualquier caso les recuerdo que si tienen dudas, deben resolver en el sentido más favorable posible a los acusados», dijo. Es probable que este fin de semana se conozca el veredicto.
Antes de comenzar la sesión, en la calle, un grupo de familiares de la víctima acompañó al hijo mayor del fallecido, que increpó a su madre: «¿Por qué mataste a mi padre?», preguntó por dos veces.