MUERTE EN KABUL
Pedraz investiga si el atentado del policía leonés contó con cómplices
Exteriores remite a la Audiencia Nacional la identidad de trabajadores afganos en la Embajada.
dl | redacción
El Ministerio de Exteriores ha remitido a la Audiencia Nacional las identidades de los operarios que estuvieron realizando obras en la azotea de la Embajada de España en Kabul (Afganistán) hasta un día antes del atentado talibán de 2015 en el que fueron asesinados el policía leonés Isidro Gabino San Martín y su compañero Jorge García Tudela.
Según adelantó ayer el diario digital El Español, el juez Santiago Pedraz ha solicitado el libro de visitas con nombres y fotografías y las imágenes de las cámaras de videovigilancia, entre otras diligencias.
Los familiares y los compañeros de las víctimas sospechan de estos obreros afganos en la preparación del ataque terrorista. Cuando los terroristas entraron en la Embajada de España, varias planchas metálicas que cubrían la azotea habían sido retiradas. Así, los terroristas pudieron parapetarse allí para mantener el asedio desde una posición dominante.
El magistrado, según la misma información, quiere cotejar los nombres de esos trabajadores, que no tienen antecedentes penales, con los de los terroristas que efectuaron el asalto.
A la espera de que le remitan las identidades y las fotografías de los terroristas talibán (todos ellos muertos en el atentado), Pedraz ya tiene los nombres de los cuatro operarios. Se trata de Zargui Baba, Rahmatullah hijo de Sulaiman, Osman Gahni y Sher Alem. Todos ellos trabajaban para la Empresa de Servicios y Logística Hafizullah Safi. La compañía lleva el nombre de su dueño, quien estuvo en la embajada inspeccionando la azotea el 25 de noviembre de 2015, dos semanas antes del atentado.
Las obras se realizaron en la zona superior de la vivienda de funcionarios ubicada dentro del complejo de la embajada. Los obreros afganos estuvieron allí los días 3 y 5 de diciembre y los días 9 y 10 de ese mismo mes. Horas después de su última visita tendría lugar el ataque terrorista. Antes desatornillaron unas placas metálicas que cubrían todo el perímetro de la azotea por seguridad. De forma consciente o inconsciente, lo cierto es que la retirada de esos paneles facilitó a los terroristas al menos cuatro puntos limpios de disparo con los que abarcaron buena parte del perímetro de la delegación diplomática.
