ONZONILLA
Vilecha se moviliza contra el cura que ya fue rechazado en 2011 en Almanza
Los vecinos acusan al párroco de expolio, despotismo y no dar misa ni catequesis a los niños.
Los vecinos de Vilecha celebraron un Concejo para debatir cómo ‘expulsar’ al nuevo cura. DL
p. infiesta | onzonilla
En apenas un año, el nuevo sacerdote encargado de atender las parroquias de Vilecha y Torneros ha cosechado un rosario de quejas que han enturbiado la relación con los vecinos de la zona, según aseguran. De hecho, los habitantes de ambas localidades del municipio de Onzonilla consideran tan «grave» la situación de brecha que se ha generado con el párroco, que han llevado el asunto a un Concejo público que resultó multitudinario. En la sesión decidieron adoptar dos medidas de fuerza: una recogida de firmas para urgir la marcha del eclesiástico y una protesta delante de la Iglesia, este mismo domingo, a las 12.30 horas. La puntilla se producirá el próximo día 26 con una segunda concentración de protesta delante del Obispado, en León, para reclamar su sustitución.
La paciencia de los vecinos se colmó, según insisten, por la actitud «despótica» del sacerdote, al que acusan de expropiar el patrimonio de la parroquia, hurtar misas, negarse a impartir catequesis a los pequeños y ser intolerante con algunas situaciones. «Se ha llevado los bancos de la Iglesia que compró el pueblo, no sabemos si a otra parroquia o dónde, para poner otros más cortos; no da la catequesis a los niños, que se tienen que desplazar a Trobajo del Cerecedo, porque dice que si a uno les pones una mano encima te pueden denunciar; a una vecina con escasa movilidad en la mano derecha se niega a darle la comunión en la izquierda...», explica el pedáneo de Vilecha y concejal del Ayuntamiento, Diego Lorenzana. También recuerdan que el clérigo ya fue ‘expulsado’ en 2011 de la parroquia de Almanza por motivos similares y por su actitud «muy poco cristiana», aseguran. «Ha puesto la Iglesia patas arriba, todo le molesta, todo le estorba y se ha gastado el dinero de la parroquia en cortar los bancos a la mitad, ha quitado todas las flores, ha cambiado todas las imágenes y no dice ni los buenos días», explican. Los vecinos denuncian la «nula» implicación del religioso en todo lo que atañe a la parroquia. «Entre otras muchas cosas, no quiere hacer ningún tipo de labor pastoral con niños o jóvenes. Éste será el primer año que no se celebrarán comuniones en Vilecha en décadas», cuenta una madre. También han apreciado una «caída terrible» de feligreses en las celebraciones dominicales. «En Torneros suprimió las misas desde Navidad hasta san Blás porque le dio la gana», matiza una vecina. Este periódico no ha podido contactar con el sacerdote. Desde el Obispado se tienden puentes para «establecer un diálogo con la gente».