El difícil arranque de la obra pública en el cambio de tendencia
«Lo importante es que la tendencia ha cambiado. Después de años de austeridad en el gasto, y de tantos meses sin presupuestos de las administraciones, los que se aprueben ahora van tarde, serán apenas para medio año. Pero la evolución ya es otra». Expectativas del sector de la obra pública, que espera que la recuperación de los proyectos inversores dé aire a una actividad que se ha visto especialmente asfixiada durante la larga recesión económica. «Ahora todo el mundo se ha dado cuenta de que es necesario revitalizar la construcción, porque genera empleo y riqueza. El sector ya está creando puestos de trabajo, y eso es buena señal. Ahora hay que tener cuidado y apostar por un crecimiento razonable, basado en la formación y la prevención de los riesgos laborales. No podemos cometer los mismos errores, ni convertir la actividad de nuevo en un nicho de ganancias fácil».
Lo explica Javier Vega, presidente de la Asociación Leonesa de Edificación y Obra Pública (Aleop), que ve en el recién anunciado ‘plan de choque’ del Gobierno central para revitalizar la inversión en infraestructuras el oxígeno que necesita el sector en León.
De momento todo lo relacionado con la obra pública va con retraso. Los presupuestos, tanto del Estado como de la Junta, se aprobarán el mes que viene y dejarán apenas cinco meses de plazo para la ejecución de los proyectos contemplados. Y ni siquiera se sabe aún cuánto han invertido las administraciones públicas en la provincia el año pasado. Más de cinco meses después de cerrar el ejercicio, la Cámara de Contratistas de Castilla y León no dispone aún de todos los datos que le permitan cerrar la estadística del último trimestre del ejercicio. De un año que transcurrió con presupuestos prorrogados en las grandes administraciones, y en el que las entidades locales parecen haber seguido con la tendencia de tirar del carro de la actividad con su reparto y ejecución de obras.
Sólo entre enero y septiembre la licitación de obra pública ascendió a 142 millones de euros, lo que supone un 69% más que en el mismo período del ejercicio anterior. Las administraciones locales (un 82,5%) y la central (78%) son las que más han incrementado su inversión; y también creció la de la Junta, casi un 31%. El Gobierno licitó obras por más de 85 millones, y Diputación y ayuntamientos suman más de 33 millones, diez más que los que invierte la Junta en la provincia.
Ahora el Gobierno anuncia un ‘plan de choque’ para reactivar la contratación pública, para la que cuenta también con la colaboración de la inversión privada. A cambio, promete cambios en la modificación fiscal contra la que se han rebelado todas las constructoras. El objetivo es diseñar un Plan Nacional de Infraestructuras que tenga vigencia durante tres legislaturas, y comprometa inversión a más largo plazo. También prevé dar más peso a la parte técnica de las ofertas, tras años de carreras de propuestas a la baja, entre otras medidas.