El PSOE afea al PP la defensa que hace de León tras el rechazo al enlace con Braganza
Diez y Rodríguez piden a Silván y a Quiñones el respaldo a la conexión lusa.
l. u. | león
El secretario del PSOE leonés y procurador en Valladolid, Tino Rodríguez, considera que el PP ha enterrado en las Cortes de Casilla y León «la inversión necesaria para el desarrollo de la León-Braganza». El Grupo Socialista reclamó dotación presupuestaria para esta autovía en el debate de las enmiendas en materia de Fomento y Medio Ambiente celebrado ayer. Rodríguez defendió la necesidad de «mantener viva» esta infraestructura. El PP rechazó la enmienda económica de apoyo a la León-Braganza con su voto en contra y Ciudadanos y Podemos eludieron su apoyo con una abstención. Tino Rodríguez acusó al PP de hacer «saltar por los aires» el futuro de la autovía de la conexión de León a Portugal y alegó al presupuesto para esta infraestructura, cifrada en 650.000 euros, «más pertinente que nunca tras el anuncio del consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones de que la Junta renuncia a la ejecución de este proyecto.
Mientras, José Antonio Diez, portavoz municipal del PSOE en el Ayuntamiento de León exigió al alcalde de la ciudad, Antonio Silván, «valentía» para que defienda ante el PP la autovía León-Braganza. Diez lamenta que el PP «renuncie sin paliativos a esta autovía que es vital para la economía leonesa y es una reivindicación histórica secundada por todas las instituciones leonesas». Recordó que Silván refrendó con su voto la petición que realizó el PSOE hace más de año y medio por lo que tiene un mandato plenario que cumplir, «una moción incumplida pro el PP». Diez ha reclamado al alcalde que haga valer su condición de procurador por León para presionar, desde su escaño, al PP. «Por una vez ha de demostrar que es procurador para defender los intereses de los leoneses». «Todos los grupos exigimos la financiación tanto del Gobierno Central como de la Junta de esta infraestructura que puede acceder, además, a fondos de la UE para regiones transfronterizas; renunciar a la obra es renunciar a una necesidad e incumplir el mandato plenario». «Ya solo falta que la Junta de Castilla y León aparque la hostilidad manifiesta a este proyecto y lo impulse ante el Gobierno instalado en una cómoda indiferencia». «Que apoyen algo más que el eje Valladolid y Burgos, y se empeñen en cuestiones que son el futuro de León», precisó Diez.