SUCESOS
Los pirómanos desatan otro fuego que pone al alfoz en una situación límite
El incendio tuvo varios focos y el viento lo empujó para asolar Oteruelo entre llamas y humo .

El incendio dejó situaciones al límite entre vecinos de Oteruelo, que lucharon con todo lo que tenían a mano. JESÚS F SALVADORES /FERNANDO OTERO PERANDONES
dl | león
El cordón de León vuelve a vivir una situación extrema por causa del fuego. Un incendio devoró en una siesta todo el campo que se abre entre La Virgen del Camino y el polígono industrial de Trobajo, y en menos de dos horas alcanzó el límite del casco urbano de Oteruelo, una localidad que vivió al límite entre las llamas y el humo. Agitado por un viento norte, el frente del fuego arrasó el bosque bajo y matorral que salpica la trasera del área industrial, circuló entre los muros y tapiales que protegen las naves, entró en alguno de los recintos contiguos y solares cebado por la vegetación, como en el caso de las instalaciones de Everest, y terminó por emboscarse en los valles que desembocan en la loma de Oteruelo. El pueblo fue una zona cero, sitiado por policías, guardias, bomberos, medios de combate aéreos, y el miedo y la tensión de sus habitantes que durante más de una hora sintieron la presión de las llamas en la misma pared de sus casas.
Fue la consecuencia final de un incendio que se originó sobre tres o cuatro foco en la ladera norte de la LE-30. Era en torno a las cuatro y media de la tarde. «Quienes vinieron a prender sabían lo que hacían», declararon vecinos de la zona afectada, que vieron moverse por los caminos de tierra a un coche de color oscuro, con dos o tres ocupantes. «Cuando apagábamos los primeros focos salían otros más abajo», señaló una integrante de protección civil de Valverde que frenó el avance en la cara oeste del incendio, para evitar males mayores a los vecinos de La Virgen. El viento empujó hacia el sureste. Y las llamas engulleron matorrales, rebollos, setos, huertas; hasta llegar al límite de Oteruelo donde tocaron algún solar y se encontraron con la respuesta del operativo; los bomberos de León en zona urbana; los efectivos anti incendios forestales por tierra y aire; hasta un buldozer, para asegurar el perímetro. Vecinos con mangueras, calderos y cubos en defensa de sus casas. Todo llegó a parecer poco. A 33 grados y el viento que alentó el siniestro a más de treinta por hora. Quedó una lengua negra entre La Virgen y Oteruelo.
Ya de noche los bomberos tuvieron que volver a Oteruelo para apagar unos rescoldos que se habían avivado y cuyo fuego se acercaba a una vivienda.