El Ayuntamiento controlará a sus empleados por la huella tras el verano
El sistema identificará las ausencias y notificará los posibles descuentos en las nóminas .
Las máquinas de lectuira de la huella digital ya están colocadas en las puertas del consistorio. RAMIRO
álvaro caballero | león
Para que se empiecen a familiarizar, ya están los lectores biométricos en las puertas de la sede de Ordoño II. No funcionan todavía, ni tampoco las cámaras de vigilancia complementarias, pero sí que lo harán después del verano, cuando el equipo de gobierno tiene previsto que se conecte el sistema de control por huella digital al que estarán obligados sus trabajadores. Por el momento, sólo se hará en el edificio central, en el antiguo consistorio de San Marcelo y en el palacio de Don Gutierre, donde se acumulan la mayoría de los servicios administrativos. Serán cerca de medio millar de personas las afectadas, aunque los responsables municipales no descartan que después se puedan implantar otros sistemas en los servicios dispersos por la ciudad, que acumulan otras casi 1.300 nóminas.
El control por huella digital de los empleados se consumará después de cuatro años desde que se iniciaran los trámites, bloqueados ante la denuncia del sindicato Asial por la presunta falta de garantías procedimentales de la Concejalía de Personal, dirigida entonces por Nuria Lesmes. A pesar de que el recurso aún está pendiente de resolver en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ), el Ayuntamiento intentará reconducir la situación con un pacto con todas las fuerzas sindicales para definir las condiciones del fichero que regulará la recogida y gestión de los datos.
Los trabajadores tendrán que volver a pasar por el proceso de registro de la huella, de manera individualizada, en el que se les notificarán los derechos y explicarán las condiciones del fichero. En el perfil, al que podrán tener acceso los empleados con una contraseña particular, quedarán registrados todos los datos de su evolución laboral, vacaciones, permisos, incidencias, partes y justificantes.
La herramienta le servirá al Ayuntamiento para mejorar el control de sus empleados: a qué hora entran a su puesto de trabajo, cuándo se ausentan y por cuánto tiempo y cuándo salen. La suma de los datos se enviará a un directorio central de control en el que se almacenarán y gestionarán. Si las notificaciones no se correspondieran con la jornada laboral del empleado, el sistema permite la apertura de una incidencia, la gestión de las alegaciones oportunas. En ultimo caso, incluso cabe la opción de que se apliquen los descuentos pertinentes en la nómina, en el caso de que no se justifique el absentismo o la falta de cumplimiento de los tiempos de permanencia en el puesto de trabajo.