LEÓN ■ SUCESOS
Agresor y víctima del crimen de Mariano Andrés compartían piso
Residían en una vivienda supervisada para personas con discapacidad por enfermedad mental
Imagen del lugar de la avenida de Mariano Andrés donde se produjo el crimen. F. OTERO PERANDONES
a.g.p. | león
Víctima y presunto agresor del crimen de Mariano Andrés compartían vivienda. Eran dos de los cuatro residentes de un piso en León capital destinado a personas con discapacidad por enfermedad mental. El joven que supuestamente mató a su compañero en la noche del sábado estaba plenamente integrado en el ámbito laboral y cuenta con capacidad jurídica plena. Aunque supervisado por una asociación leonesa, no estaba tutelado ni incapacitado. De hecho, pasó la última supervisión del comité de coordinación de viviendas que evalúa a los residentes de estos pisos y su situación «era estable»; no detectaron problema alguno. Por eso nadie se explica qué ocurrió en la madrugada del sábado al domingo y por qué supuestamente mató a su compañero de piso con el que había salido a tomar unas copas. J.R.D.C., de 52 años, murió prácticamente en el acto tras recibir varias puñaladas de su amigo, con el que llevaba conviviendo en ese piso algo más de medio año. Al caer al suelo violentamente se propinó además un fuerte golpe en la cabeza y quedó tendido en el asfalto. Eran las seis de la mañana.
Antes, según fuentes policiales, los dos habrían mantenido una fuerte discusión tras estar en un local de alterne en Federico Echevarría, donde les pidieron que abandonaran el lugar. Los testigos señalaron a la policía que ambos se encontraban en estado de embriaguez.
A 300 metros de allí, ya en la avenida de Mariano Andrés, a la altura del número 8 se produjo el crimen. Los servicios de emergencias no pudieron hacer ya nada por salvar la vida J.R.D.C. Un testigo aseguró a los agentes que el agresor huyó del lugar de los hechos y realizó una descripción física de él. Seis horas más tarde fue detenido. Tras permanecer en los calabozos de la Comisaría, al principio de la semana pasó a disposición judicial y la jueza ordenó anteayer su internamiento. En estos momentos, sanitarios analizan su estado de salud para determinar su destino definitivo, ya que el presunto agresor dice no recordar nada de aquella madrugada.