VILLAQUILAMBRE
García cree que es hora de desarrollar la segunda fase del polígono industrial
El PGOU reservó 600.000 m2 para la ampliación del vivero, donde trabajan ya 400 personas.
p. infiesta | villaquilambre
El alcalde de Villaquilambre, Manuel García, considera que «ya es hora de desarrollar la segunda fase del polígono industrial del municipio para favorecer la creación de empleo». El vivero, cuyas primeras 64 parcelas se adjudicaron en 2001 al habilitarse 266.000 metros cuadrados de suelo de la junta vecinal de Navatejera, posee aún gran capacidad para ampliarse, gracias a que el Plan General de Ordenación Urbana reservó 600.000 metros cuadrados catalogados como urbanizables en su día, cuando los vientos a favor de la economía soplaban fuertes. El regidor confía en que lo peor de la crisis haya pasado y quiere iniciar el curso político impulsando el área laboral. Entiende que se puede aprovechar la apuesta por la zona de algunas empresas, especialmente, del grupo Chemo, que inauguró en la antesala del verano su segunda planta en el polígono con vistas a proseguir su expansión en Villaquilambre. Farmalán se asienta junto a la pionera León Farma y arrancó en junio con 35 profesionales, tras 13,5 millones de inversión. En sus instalaciones de 3.600 metros cuadrados se producirán medicamentos hormonales inyectables. La multinacional, que ha ido ampliando su presencia en la provincia desde que llegó en 2005, ha ideado un Plan Estratégico que implica seguir creciendo en el municipio con 10 millones de euros en los próximos tres años para investigación, maquinaria y desarrollo. El director de la división industrial, Lucas Sigman, reconoció que la nueva planta ponía «la primera piedra de un camino muy largo en inyectables hormonales» desde Villaquilambre.
En la primera fase del polígono están instaladas 41 empresas que dan empleo a 400 personas. Un número que el alcalde quiere contribuir a incrementar con políticas de apoyo desde el Ayuntamiento. Las compañías con mayor peso son León Farma, Peal, Transportes Población y el Grupo Interprint.
Manuel García también quiere agilizar el plan para renovar el alumbrado público. Se trata de modernizar los 4.000 puntos de luz con leds a través de un acuerdo con el Somacyl que permitiría rebajar sustancialmente la factura energética, además de cuidar el medio ambiente. El gasto de medio millón anual se podría recortar en 200.000 euros y las farolas dejarían de emitir un 65% de CO2 al aire. «Trabajamos de manera concienzuda buscando las mejores posibilidades para el municipio. A veces, eso dilata un poco los tiempos, pero acaba resultando beneficioso para los vecinos. Preferimos pensar las cosas», señala el alcalde. García aprecia que la salud del cuatripartito «es buena». Comenzaron la legislatura con el apoyo de UPyD, y en mayo de 2016, se sumaron los dos ediles de UPL y un no adscrito, que acabaron dando estabilidad al Gobierno del PP con mayoría. «Nuestro pegamento es estar de acuerdo en sacar los asuntos importantes del municipio adelante y que no se repitieran situaciones como la vivida en un pleno en que la oposición impidió aprobar una rebaja del IBI, a pesar de explicarles que no había partidas que se fueran a resentir, porque la revisión catastral nos daba 20.000 euros más de ingresos aunque mermáramos ese impuesto». Entre los proyectos inmediatos también se sitúa abrir un nuevo parque para perros, el tercero.