león ■ infraestructuras
Feve acelera la obra pero no cuenta aún ni con plazos ni con trenes tram para operar
La compañía se niega a informar sobre el contrato de los nuevos vehículos que ya suma dos sentencias en contra
La nueva parada del parque de San Mamés ya tiene instalada la marquesina, en la que después se ubicarán las máquinas expendedoras de billetes. RAMIRO
álvaro caballero | león
Siete años después de que empezaran los primeros trabajos, ahora que avanzan las labores de urbanización e infraestructura ferroviaria, cuya obra se prevé entregar antes de final de año, resulta que todavía no hay planificación para que los trenes tram de Feve hagan llegar de nuevo a los viajeros hasta la estación de Padre Isla. Renfe Operadora evita informar sobre si ya cuenta con los vehículos para operar en León, que se construyeron en 2012 y estaban en los talleres valencianos de la constructora, y se limita a admitir que «la puesta en servicio de la línea de ancho métrico no será inmediata». «En estos momentos, Renfe está evaluando el servicio comercial que va a prestar en esta futura línea y, en cualquier caso, está a la espera de la evolución de los trabajos previos mencionados», se apunta en la contestación dada a este periódico desde la delegación de la empresa en León, que a su vez tuvo que cursarla a la dirección de comunicación central de Madrid, dirigida por Iñaki Garay.
Sin resolver la mitad de las cuestiones planteadas, Renfe se enroca en su respuesta en que «la obra de integración del ferrocarril de ancho métrico en León tiene que finalizar y entregarse». «A continuación, la Agencia de Seguridad Ferroviaria tendrá que elaborar un informe con las recomendaciones en materia de seguridad, ya que se trata de un caso muy singular, puesto que se tiene que compatibilizar una red ferroviaria de interés general (RFIG) con condiciones de circulación particulares dentro de la ciudad», abunda en la contestación la compañía estatal, que insiste en que «las recomendaciones de la agencia tienen que plasmarse en el Reglamento General de Circulación».
Nada más. La empresa ferroviaria no desvela si ya cuenta con los trenes tram necesarios para operar dentro de la ciudad, ni cuántos son, ni su coste definitivo. No hay respuesta a la forma en la que la compañía resolverá el contencioso del contrato de 2010 para la adquisición de los vehículos firmado con Stadler —antigua Vossloh—, que desde el Ministerio de Fomento se quiere volver a anular por tercera vez, después de las dos sentencias anteriores de la Audiencia Nacional que dan la razón a la empresa. La multinacional, que en 2012 ya tenía cuatro unidades listas en sus talleres de Albuixech, constata en la memoria de las cuentas de 2016, revelada por Expansión, que tiene saldos pendientes por este concepto por valor de 18,8 millones.
La adquisición de los trenes tram es imprescindible para que pueda volver a ponerse en funcionamiento la estación de la avenida Padre Isla. Sin este tipo de vehículos, que pueden frenar en distancias cortas similares a las de los autobuses, no cabe la posibilidad de que se permita la circulación entre la terminal y la parada final actual de La Asunción. Los trenes que funcionan en estos momentos no garantizarían la seguridad de los peatones sin aislar la traza, debido a que no cuentan con los mecanismos necesarios para frenar en pequeños espacios cuando se encuentren con un obstáculo en la vía.
Los responsables de la compañía se inhiben también de la consulta acerca de si serán necesarios nuevos maquinistas para operar con los trenes tram en León —más si cabe con las carencias de la plantilla que obligan a anular frecuencias casi a diario y trasvasarlas a autobuses— y si los actuales deberán cumplir un curso de reciclaje. Mientras, los últimos datos de viajeros reflejan que Feve ha perdido casi la mitad de sus viajeros en los últimos seis años, desde que se cortó la circulación en La Asunción, aunque los trabajadores insisten en que los datos no son fiable porque hay billetes que no se cobran por la falta de personal en algunas estaciones y trenes.