Los soldados reciben formación altamente especializada en Israel
La unidad del Grosa, que tienen su matriz en el Regimiento de Inteligencia con base en Valencia, aunque el equipo opera desde León, está integrada por soldados altamente cualificados y muy especializados. Su formación técnica es constante y, por este motivo, cuatro de los integrantes de esta unidad ya han viajado a Israel donde han recibido una formación muy concreta para poder reparar los Searcher. De hecho, la instrucción la reciben de los propios profesionales de IAI, la fabricante de los drones de clase 2 con los que opera la unidad de Inteligencia de España. Está previsto que otros seis militares viajen a Israel a ampliar su formación y en noviembre un grupo de trabajadores del fabricante israelí viajarán a la base Conde de Gazola para formar a una veintena de técnicos electrónicos y mecánicos que integran el Grosa. En total, una treintena de soldados estarán preparados para realizar actuaciones y reparaciones en estos complejos vehículos sin necesidad de tener que enviar las piezas o incluso el aparato a Israel. «Contarán con la más alta especialización del mantenimiento del sistema, es decir, se dota a los soldados de una mayor aptitud para que puedan trabajar con los RPAs», explican fuentes militares, desde donde también destacan que estos cursos tan concretos tan sólo los ofrece la empresa IAI y «supone un salto importante» para la operatividad y la capacidad del Grosa,
La unidad de drones del Ejército de Tierra español opera con los UAV Searcher Mk III J, drones de clase 2 que tienen un techo de operaciones de 20.000 pies de altura. Volando a quince mil pies y a una velocidad de 65 nudos, su autonomía es de diez horas y puede llegar a alcanzar los 300 kilómetros de distancia desde su área de despegue. Su peso en vacío supera los 300 kilos, aunque el peso en el despegue sobrepasa los 435 kilogramos. La envergadura de estos aviones no tripulados, desde punta a punta de sus alas, supera los 8,5 metros y mide cerca de seis desde el morro hasta la cola.
La cámara que portan estos vehículos destaca porque puede grabar imágenes tanto de día como de noche, con el objetivo de cumplir así su función de servir de apoyo a las tropas de tierra y ofrecerles información y datos antes de que éstas avancen.