El fiscal también recurre la absolución de la viuda de Larralde y la del detective
Miriam Caballero y Froilán Álvarez. SECUNDINO PÉREZ
dl | redacción
El Ministerio Fiscal recurrirá ante el Tribunal Supremo la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León de absolver a Miriam Caballero, la viuda de Roberto Larralde y Froilán Álvarez, el detective acusado de buscar las coartadas para la materialización del crimen que acabó con la vida del que fuera boxeador leonés, por el que siete personas se sentaron en el banquillo de los acusados en la Audiencia Provincial.
Pese a que el veredicto del jurado popular que juzgó el caso fue de culpabilidad para seis de los siete investigados, el Alto Tribunal de Burgos decidió absolver a la esposa del fallecido y al detective. Según la sentencia, ella era conocedora de la existencia de un plan para acabar con la vida de su marido, que se había convertido en un obstáculo para dar rienda suelta a su relación sentimental con Julio López, un empresario maderero de la Montaña Oriental, que fue condenado a 18 años de prisión que cumple actualmente en un centro penitenciario de Galicia. El fallo entiende que fue el inductor del asesinato.
A criterio del fiscal, está más que acreditado que la viuda sabía lo que iba a ocurrir. Por eso planeó en compañía de Julio un viaje a Madrid la noche del crimen, con el objeto de tener una coartada para no estar en el área de los hechos en el momento del crimen. Lo prueba, según el fiscal, el testimonio de una amiga de la viuda que viajaba en el coche y que escuchó cómo él le decía a ella en un momento del trayecto: «Tranquila, ya está hecho». Respecto al detective privado, el fiscal considera que pro sus conocimientos, ideó las llamadas desde el móvil del autor material del crimen a diferentes personas, con el objeto de poder demostrar que a la hora del asesinato, él no estaba en el lugar donde Larralde cayó muerto (en Santa Olaja de la Ribera) y que en realidad estaba en la capital.
La causa seguirá su curso en el Tribunal Supremo, que previsiblemente podrá decidir en torno al próximo verano si ratifica la absolución de los dos procesados o si por el contrario procede condenarlos a las penas de prisión que se les habían impuesto. Miriam, a criterio de la Audiencia de León, debía cumplir 17 años y medio y el detective fue condenado a quince en un primer momento.
Otros dos sospechosos fueron condenados a un año de prisión por tenencia ilícita de armas pero se conformaron inicialmente con las penas que se les habían impuesto por conformidad.