LA BATALLA DE LOS PENSIONISTAS | LEÓN CAPITAL
Más de 18.000 leoneses se lanzan a la calle para exigir a Rajoy una pensión «digna»
Advierten al Gobierno de que «la lucha no cesará» y que no aceptarán «parches» en la hucha de las jubilaciones.
Miles de leoneses claman por la equiparación de sus pensiones con el coste real de la vida, ayer en el centro de la capital de la provincia. JESÚS F. SALVADORES
A. G. Puente | león
La oleada de protestas de los jubilados no cesa, las propuestas lanzadas en el Congreso de los Diputados esta semana por el presidente del Gobierno para tratar de calmar el ambiente, aunque fiando la solución a la existencia de presupuesto, no han logrado calmar los ánimos en la calle. Ante la incertidumbre generada tras las palabras de Mariano Rajoy, más de 7.000 leoneses —de acuerdo a las estimaciones de la Policía— se lanzaron ayer a las calles de la capital para exigir una «pensión digna». Otros 8.000 siguieron el mismo camino en Ponferrada, 2.000 más en Villablino y un millar entre La Bañeza y Astorga.
León se unió así a la marea de protestas que enarbolaron la bandera de la exigencia en un centenar de ciudades españolas con un eco común: «Esta batalla la vamos a ganar». En la cabecera de la marcha por la capital, una gran pancarta donde podía leerse: «León por unas pensiones dignas». La manifestación partió a las 13.00 horas de la plaza de la Inmaculada, de la misma puerta de la Subdelegación del Gobierno, en un gesto que evidenció hacia dónde querían lanzar el mensaje.
En el camino hacia la plaza de Botines, los más animados no cesaron de corear consignas, que se han convertido ya en el estribillo de las protestas de los jubilados, muchas de ellas con el presidente del Gobierno en la diana. «Rajoy, ladrón trabaja de peón», «Rajoy, cabrón, devuelve la pensión», «No autopistas, sí pensionistas» o «Estos ladrones nos roban las pensiones», fueron algunas de las consignas coreadas ayer en las calles de León, en un ambiente tranquilo y sin ningún incidente reseñable.
Pocas pancartas improvisadas y mayor presencia de banderolas de los sindicatos, principalmente, CC OO y UGT, cuyos líderes provinciales acompañaron la marcha. «Sin hucha, no engordará nuestra hucha» o «Fascistas, ladrones, dónde están nuestras pensiones» en los rótulos de los carteles de cartón portados por alguno de los integrantes de la protesta. La organización cifró la presencia de manifestantes en la capital en 20.000 al finalizar en Botines, momento en que todavía continuaban saliendo participantes de la plaza de la Inmaculada.
Antes de iniciar la lectura del manifiesto, la voz desesperada de una mujer. «Le doy mi paga a Rajoy, a ver si puede vivir con 368 euros al mes», al tiempo que reivindicaba la subida urgente de las pensiones no contributivas.
«Este es un desborde que se entere el Gobierno», apuntó una de las lectoras del manifiesto para valorar la concurrencia en la protesta de León «Que se enteren los políticos, tenemos que hacer hervir la calle». Un poema leído por Juan Campal dio paso a los mensajes de la organización con una advertencia clara a Rajoy: «Nuestra lucha no cesará y exigimos un debate real sobre las pensiones en el Parlamento. No aceptaremos que se parchee el sistema de pensiones ni que lo pongan de nuevo en peligro». Y otro aviso más: «Las pancartas las portan personas que votan y los votos sí sirven para algo. Es nuestra dignidad y con la dignidad no se juega».