LEÓN ■ POLÍTICA
La Diputación sale al rescate de Gersul y desata una tensa tormenta política
El consorcio precisa seguridad jurídica para desbloquear parte de su enmarañada gestión
El Palacio de los Guzmanes albergó ayer el pleno ordinario del mes de mayo. FERNANDO OTERO PERANDONES
El largo periodo de bloqueo de la gestión de Gersul, con asuntos vitales pendientes de resolución y el consiguiente lastre para su labor diaria, ha obligado al consorcio a pedir la ayuda de la Diputación para resolver parte de sus acuciantes problemas. La institución provincial pilotará la tramitación administrativa para modificar el contrato que Gersul mantiene con la UTE Legio VII. Con la entrada en funcionamiento del nuevo vaso, no realizará la gestión del vertedero, cuya labor quedará dentro de seis meses en manos de la Junta (al igual que la responsabilidad de los lixiviados del que ahora se estrena y del antiguo), por lo que Gersul tendrá que rebajar la cantidad que pagaba en la actualidad a la empresa por tonelada de residuos tratada.
El Pleno dio el visto bueno ayer al convenio entre el consorcio y la Diputación para que sea ésta quien modifique el contrato por «seguridad jurídica». Esta decisión provocó un tenso debate entre el equipo de gobierno y el representante de Cs, Juan Carlos Fernández. El Diputado de Ciudadanos insistió en polemizar una vez más con el PP a cuenta de Gersul y apuntó que era más urgente presentar y aprobar los nuevos estatutos del consorcio que el asunto del contrato con la UTE. «Seguirá funcionando igual de mal con este convenio o sin él, a mí sólo me queda encadenarme al CTR o a las oficinas para pedir una solución al problema».
Desde la UPL, el diputado, Matías Llorente, incidió en que «Gersul no es una hermanita de los ancianos desamparados, es una estructura con responsabilidad medioambiental, somos víctimas de nuestra propia legislación» y se preguntó por qué los ayuntamientos grandes no se encargan de estas cuestiones jurídicas, en lugar de tener que hacerlo la Diputación. «Somos los quijote que tienen que dar la cara, a ver si de una vez se desbloquea Gersul».
Los socialistas recordaron que el consorcio está paralizado por falta de funcionarios y apoyaron el convenio, mientras que el diputado de CB, Pedro Muñoz, enfatizó: «Gersul somos todos, como Hacienda, debemos ayudar a que funcione». En Común optó por la abstención, al igual que Cs, y advirtió de que el consorcio «reventará algún día».
Ante el crispado debate, el presidente, Juan Martínez Majo, decidió intervenir y acusó al diputado de Cs de «actuar con inquina personal», a la vez que defendía al presidente de Gersul, Ángel Calvo: «Este hombre ha sufrido lo que no está escrito; si el único funcionario habilitado nacional que tiene el consorcio está de baja de forma permanente, ¿quién hace los papeles?, así que no mezclemos churras con merinas». Y Calvo explicó que acudir a la Diputación «es reflejo de funcionamiento y transparencia y pedimos ayuda para desbloquear la gestión y si hace falta pedírsela a la UME, lo haremos», ironizó.