La policía cree que será más que complicado reunir suficientes pruebas de cargo
La principal tesis que barajan los investigadores apunta a un sospechoso concreto, que está identificado y cuyos pasos sigue la Policía Judicial desde el primer momento, pero que por ahora no puede ser detenido.
A efectos judiciales, tratar de inculparlo sería un riesgo que el Cuerpo Nacional no quiere correr: no habría suficiente prueba de cargo como para llevarlo a juicio con garantías de que un fiscal pueda presentar una acusación sólida y sobre todo, se podría poner en alerta a terceras personas que también podrían estar implicadas.
Así que se mantiene abierta una investigación cautelosa, que espera que en cualquier momento el sospechoso cometa un error que pueda llevar a su detención con las garantías suficientes.
Fuentes de CNP consultadas por este periódico aseguraron que no se ha dejado de trabajar en la investigación de la causa en ningún momento pero que el caso presenta una serie de complejidades que hacen que su resolución pueda retrasarse en el tiempo de forma notable.
Los investigadores confían en que en algún momento pueda producirse un error por parte de alguno de los implicados, que permita tirar del hilo para determinar la autoría del crimen y poder establecer los pasos correspondientes para que se haga justicia.