VILLAQUILAMBRE La institución y el Ayuntamiento colaborarán en la investigación
La Universidad de Oviedo estudiará cómo retrasar la vejez en mayores del municipio

Los mayores participaron activamente en la fiesta del municipio en Villaobispo el pasado domingo. DL
p. infiesta | villaquilambre
La población de Villaquilambre sirve de ‘cobaya’ desde 2015 en un estudio europeo para encontrar las medidas que retrasen el envejecimiento y mejorar la calidad de vida de las personas mayores de 50 años. El primer grupo que aceptó ser analizado estaba integrado por 21 vecinos que pronto aumentaron a 50 y se determinó que la vida sana y activa gana vida a los años.
El bagaje en esta área ha llamado la atención de la Universidad de Oviedo, que quiere evaluar durante los dos próximos años a las personas mayores del municipio, para planificar futuras iniciativas de intervención en el campo de los mayores. Se centrarán en el conocimiento cognitivo para comprobar los estados mentales y con ellos poder predecir patologías futuras. Además de detectar los signos degenerativos, también investigarán las actividades instrumentales del día a día en busca de hábitos que puedan retardar el deterioro funcional.
Estas cuestiones han quedado recogidas en un convenio entre la entidad académica asturiana y el Ayuntamiento de Villaquilambre. «La idea es establecer primero un marco jurídico para colaborar ambas instituciones y después llegar a unas pautas que sirvan para retrasar las consecuencias del envejecimiento», explica Julio Menor de Gaspar, encargado de la investigación. Según matiza, se trata de establecer unos cauces para la realización en común de actividades de divulgación, de formación y de investigación en el ámbito del envejecimiento activo y saludable que redunden en beneficio de ambas partes. Los avances se irán incluyendo en una base de datos.
De momento, se sabe que la sociedad del viejo continente está envejeciendo de forma muy rápido, y que realizar actividad física regular y moderada puede retrasar las limitaciones funcionales. Sin embargo, una alta proporción de personas mayores en la mayoría de los países llevan una vida sedentaria, de ahí que se pretenda concienciar sobre la necesidad de ‘moverse’. «El objetivo es fomentar la autonomía de las personas mayores y aportarles herramientas que provoquen cambios permanentes en su vida, porque se ha comprobado que el abandono de la actividad degenera en una vida pasiva», insiste. Los usuarios de Villaquilambre del primer Active I sirvieron para testar los contenidos sobre psicología del deporte que desarrollaba la Universidad alemana de Münster, estrechar el tejido social y el bienestar emocional. Fue el único municipio español en participar en ese reto europeo y lo hizo junto a socios de Polonia, Irlanda, Alemania, Italia e Israel. El estudio se centró en la salud, el bienestar y el aprendizaje continuo».