«No necesitamos tanto ayuda económica como menos trabas para empezar»
— Con la crisis las administraciones han comprometido iniciativas para apoyar a los emprendedores, sobre todo jóvenes.
— Toda ayuda es buena, pero necesitamos más. Sobre todo menos trabas. No tanto ayuda económica, que siempre es buena, sino agilización en los procesos. Una persona que emprende no puede esperar seis meses por una licencia, es un gasto insoportable para un emprendedor.
— ¿Qué necesitan, cuáles son sus propuestas?
— Estamos de acuerdo en que antes de las cuestiones económicas o de otro tipo, el principal problema son las trabas burocráticas. Toda la incertidumbre que se produce en esos meses de espera al final haced mella, no sólo en lo económico sino también en lo anímico. Tener el respaldo de asociaciones como AJE permite compartir, ver que no estás solo, que otros han pasado experiencias similares,...
— ¿Iniciativas como llevar la cultura del emprendimiento a las escuelas son acertadas?
— Es esencial, desde los primeros años y más adelante. Porque aprovechamos poco la excelente formación que tenemos. Hemos firmado un convenio con la Universidad de León para que los jóvenes empresarios vuelvan al Campus a hablar con los alumnos, para fomentar este espíritu desde la experiencia real, el conocimiento. Y no sólo contar casos de éxito, sino también los de fracaso.
— Estudios de la Facultad de Económicas evidencian que la gran mayoría de los estudiantes prefieren ser asalariados.
— Eso está empezando a cambiar, al menos eso veo yo por mis alumnos. En la Universidad tenemos que motivar a los estudiantes, que sigan formándose y creciendo. Es verdad que hay personas que proyectan algo, ven la gran cantidad de trabas que se les plantean, y se van a lo fácil. A lo fácil entre comillas.
— Pero el trabajo seguro ya no existe...
— No, pero las familias siguen influyendo. Porque ser empresario es un problema constante. Entretenido pero constante.