LUIS MARTÍN DIRECTOR DE BMO GLOBAL ASSET MANAGEMENT PARA eSPAÑA
«Los retornos de los últimos años no serán alcanzables en los próximos»
Luis Martín analiza las estrategias para «navegar con éxito en las turbulencias del mercado». DL
maría j. muñiz | león
Los inversores afrontan un año en el que la incertidumbre política, tanto global como en España, afectará a los mercados. Una volatilidad que provocará que muchos inversores deshagan sus posiciones, lo que supondrá una oportunidad de compra para otros. El ahorro se prepara también para las consecuencias de la retirada de los estímulso financieros por parte del Banco Central Europeo (BCE). Son algunos de los análisis que realiza Luis Martín, que esta tarde interviene en el Club de Prensa de Diario de León de la mano de Andbank y El Inversor Inquieto. Será a partir de las 20.00 horas, con entrada libre.
— La inestabilidad y las dudas que llegan desde el mundo político están instaladas en los principales países y todos los mercados, ¿cómo influyen en las decisiones de inversión?
— Este año la incertidumbre política está dominado una vez más el comportamiento de los activos financieros. Tenemos claros ejemplos como la guerra comercial entre Estados Unidos y China, la situación política en Italia, la salida del Reino Unido de la Unión Europea y la presencia cada vez más creciente de partidos de ideología extremista en los parlamentos de los principales países del mundo. El mercado debería de estar impulsado por los beneficios empresariales pero desde el estallido de la crisis financiera en 2008, esté no ha sido el caso. La apreciación de los principales activos de renta variable y la creciente escalda de los conflictos antes citados, hacen que los inversores deshagan posiciones esperando mayor claridad o a un mejor momento de entrada. Las caídas que eso conlleva pueden dar paso a verdaderas oportunidades de compra, especialmente en movimientos fuertes e indiscriminados de todo el mercado.
— En el caso de España esta inestabilidad se enfrenta además a un año de elecciones. ¿Qué recomendación tienen para el mercado nacional?
— En nuestros fondos de renta variable europea estamos infraponderando la renta variable Española. Mas allá de las tensiones políticas que se viven en España, la realidad es que las empresas cotizadas en el Ibex 35 no reflejan los motores de crecimiento de la economía española, que ha crecido de manera saludable en los últimos años y que esperamos lo siga haciendo en los próximos meses aunque a un ritmo más moderado. La inestabilidad en los mercados emergentes también afecta al selectivo español, una parte grande de sus beneficios proviene de los mercados emergentes, especialmente Latinoamérica.
— ¿Dónde están las oportunidades de inversión en este momento, y qué deben esperar los ahorradores?
—Lo primero es planificar para qué quiere su inversión. El horizonte temporal es mucho más determinante a la hora de componer una cartera de activos financieros que el apetito por el riesgo. A largo plazo la renta variable debería de jugar un papel muy importante, con los niveles de inflación y tipos de interés. Por regiones, la renta variable europea ofrece mayor atractivo que la norteamericana. Las valoraciones son mucho más ajustadas en Estados Unidos y el margen de mejora en la generación de beneficios empresariales descontando el efecto fiscal impulsado por Trump es más limitado que en Europa. Y, por supuesto, el inversor debe siempre diversificar su cartera, tanto por compañías y emisiones como por clase de activo.
— ¿Qué proporción de riesgo hay que asumir actualmente para buscar rentabilidad?
— Un inversor siempre tiene que asumir algún tipo de riesgo para generar una rentabilidad por encima del activo libre de riesgo (bund alemán en nuestro caso). Fue así cuando los tipos de interés eran altos y sigue siendo así en un entorno de tipos muy bajos. Sin embargo, la historia ha cambiado mucho en los últimos años, ya que el activo libre de riesgo actualmente proporciona rentabilidades negativas y los diferenciales de crédito a corto plazo no son lo suficientemente amplios ni siquiera para batir la inflación. Además, la renta fija, un activo considerado relativamente seguro si lo comparamos con la variable, tiene todas de perder a medio plazo si los tipos suben como se espera. Eso causa que el inversor tenga que asumir más riesgo para generar rentabilidades que en el pasado se conseguían con la renta fija: o invirtiendo en bonos de peor calidad crediticia, o invirtiendo en la renta variable. Sin duda, un entorno muy complicado para el inversor conservador.
— El BCE mantiene de momento los estímulos a la economía, ¿qué perspectivas tienen, y cómo afectará al ahorro?
— Ha anunciado que dejará de comprar activos en 2019 y ha abierto la puerta a una primera subida de tipos en la segunda mitad del año. Europa está creciendo a una tasa moderada pero consistente y la inflación está controlada. En este escenario, es lógico que las autoridades quieran empezar a normalizar la política monetaria tras una época de medidas de estímulo sin precedentes. Esta retirada trae consigo muchas incógnitas ya que nunca antes se ha hecho. Esperamos que impere la cautela y se haga poco a poco para no generar sorpresas negativas en el mercado. Uno de los principales afectados debería de ser la renta fija que perdería al mayor comprador de los últimos años por lo que las tires de los bonos podrían incrementarse reduciendo el precio de los mismos.
— ¿En qué zonas, sectores o empresas consideran mejor invertir, en el momento actual?
— En el entorno actual creemos que es importante contar con una cartera diversificada y hacerlo a través de vehículos de inversión colectiva como los fondos de inversión. A largo plazo seguimos prefiriendo los activos de renta variable y sobre todo Europa y los mercados emergentes, estos últimos han sufrido fuertes caídas en los últimos meses y pueden ser una buena oportunidad de compra a largo plazo.
— ¿Qué retorno de rentabilidad pueden esperar los ahorradores en este momento? ¿Cuáles son sus recomendaciones?
— Los retornos a los que hemos estado acostumbrados en los últimos tres años creemos que no serán alcanzables en los próximos tres. Las valoraciones están bastante ajustadas en la mayoría de activos financieros con alguna excepción como mercados emergentes y algunos segmentos de renta variable europea. Estamos en pleno proceso de normalización de tipos por lo que las rentabilidades en la renta fija se verán mermadas en los próximos años.
— Los síntomas de ralentización son cada vez más evidentes. ¿Cómo afecta eso a las previsiones de rentabilidad?
— Recientemente el Fondo Monetario Internacional rebajó las previsiones de crecimiento en las principales regiones del mundo. La causa principal se atribuyó a las medidas proteccionistas que estamos viendo impuestas por Estados Unidos y China. Estas medidas contraerán el comercio mundial y por tanto el crecimiento se verá afectado. Aun así, el mundo seguirá creciendo según el FMI a una tasa del 3,7% que es muy saludable. Las repercusiones de todo lo que está pasando en la actualidad es que las rentabilidades de los activos financieros no serán tan altas como las que hemos gozado en los últimos tiempos, algo que el inversor debe tener en cuenta de cara a su planificación financiera.