Hasta el siglo XX, cada provincia poseía su propio horario
La discusión que se ha entablado sobre la conveniencia de los cambios de hora se queda corta comparada con la época en la que cada provincia española poseía su propia hora local, basada en la hora solar media. España se regía hasta el siglo XX literalmente por el sol.
Para hacerse idea, entre León y Baleares existía una diferencia de 40 minutos en los relojes; entre La Coruña y Girona, de unos 45 minutos, y entre las dos grandes capitales, Madrid y Barcelona, de media hora.
La regulación internacional se realizó en la conferencia de París de 1912, donde se aprobó un huso horario cada 15 grados de longitud como ya habían regulado los científicos años antes. La disparidad de horarios en España se unificó el día que comenzó el siglo XX, el 1 de enero de 1901, cuando el gobierno decretó que la hora oficial sería la del meridiano de Greenwich. Esta hora se aplicó en todo el territorio español incluidas las islas Canarias, territorio que no retrasó su hora respecto a la Península y Baleares hasta el 11 de febrero de 1922. La idea de cambiar la hora dos veces al año para aprovechar mejor las horas de luz surgió en el año 1905, cuando el constructor inglés William Willett se dio cuenta de que la mayoría de los británicos no disfrutaban de la mañana porque estaban durmiendo.
Además a Willett, muy aficionado al golf, le fastidiaba acortar su recorrido cuando el crepúsculo se le echaba encima. Por ello, en 1907, William Willett presentó un informe con su idea de adelantar y atrasar la hora en primavera y en otoño. Una solución que no se aplicó en España hasta 1918 y que se interrumpió entre 1920 y 1923, en 1925 y entre 1930 y 1936. Al iniciarse la Guerra Civil, el caos se apoderó incluso de los relojes, ya que la zona republicana y la zona sublevada tenían horarios diferentes. Se unificó al finalizar la guerra. La simpatía de Franco con el Reich hizo que en 1940 se adoptara el horario GMT+1, para pasar a tener a tener la misma hora que el meridiano de Berlín. La regulación del horario de verano se realizó por parte del gobierno español hasta 1981