INFRAESTRUCTURAS
El ministro de Fomento reconoce el agravio que causa a León y Asturias la autopista de pago
El ministro aboga por un pacto amplio sobre peajes y crear una comisión en el Congreso

Peaje de la autopista a Asturias.
El Gobierno de España reconoce de forma abierta el perjuicio y el agravio que causa el peaje de la AP-66, entre León y Asturias, pero no está dispuesto a abordar ahora un sistema de rebaja porque ahora no «resulta asumible».
Así se manifiesta sobre esta incidencia que afecta de forma severa a la movilidad entre León y el Principado el ministro de Fomento, José Luis Ábalos. Sólo dos días después de que el Parlamento autonómico de Asturias aprobara exigir al Gobierno la supresión del pago (esta vez, sin el voto favorable del PSOE, que sí se sumó a la causa la pasada primavera en el mismo escenario político) el responsable de infraestructuras del ejecutivo central aboga por «avanzar hacia un sistema homogéneo, igual en toda España, que sea social y territorialmente justo, que sea económicamente y ambientalmente sostenible». En una entrevista que publicó ayer el periódico asturiano La Nueva España, Ábalos señala que cree «haber roto la inercia que llevaba a replicar , generación tras generación, el modelo existente (en las estructuras de pago) al no prorrogar los peajes próximo a vencer».
El titular de Fomento se refiere de forma abierta a este muro de la comunicación entre León y Asturias como una causa de agravio territorial. «Asturias y otros territorios se sienten perjudicados por los peajes, y lo son». Y a pesar de que enfatiza que «ahora» abordar la eliminación de las cabinas de pago no es una cuestión asumible, Ábalos no se cierra a una acción futura para aminorar los efectos de ese pago que condiciona el tránsito en el cuadrante norte del país. «La solución de esta situación no es una cuestión que pueda resolver este gobierno; y no sólo porque no resulta asumible presupuestariamente, sino porque requiere de un pacto amplio. En el Congreso se va a crear una comisión al respecto».