CONVERSACIONES DEL DIARIO DE LEÓN SOBRE LOS 40 AÑOS DE LA CONSTITUCIÓN
«La Constitución es ejemplar, el problema está en la clase política»
ESTHER SEIJAS VILLADANGOS / Profesora de Derecho Constitucional

Esther Seijas Villadangos, con un ejemplar de estudio de las constituciones españolas. JESÚS F. SALVADORES
LUGAR. Club de Prensa de Diario de León. Gran Vía de San Marcos, 8. Entrada por calle Fajeros. HORA. Hoy, 12.00 horas.
Esther Seijas Villadangos es profesora titular de Derecho Constitucional de la Universidad de León y era una niña el 6 de diciembre de 1978, aunque su recuerdo de ese día es muy intenso. Ella votó; introdujo la papeleta en la urna y ‘participó’ en el referéndum: «Voté por mi padre, que era el presidente de mesa, y llegué a mi casa emocionada, porque había hecho algo de mayor, algo emotivo que nunca pensé que condicionaría mi vida», reconoce esta profesora que al iniciar cada una de sus clases recita a sus alumnos alguno de los artículos de la Constitución y que hoy participa en Conservaciones en torno a la Constitución en su 40 aniversario, que organiza Diario de León.
«El mito de que la Constitución es irreformable no existe, porque ya se ha hecho. Pero si la reformamos tiene que ser para mejorarla, no para retrotraernos o retroceder en los derechos que ya están en la Constitución», indica la profesora de la Universidad de León, quien plantea como primer paso para esa reforma «el consenso», para después conseguir «los apoyos y la voluntad para que la reforma sea sólida y responda a las necesidades de todos los españoles, no de unos pocos o de unas necesidades coyunturales». «La reforma no es fácil, pero si ahora no se ha hecho es porque los políticos no han tenido voluntad suficiente o la capacidad suficiente para hacerlo», incide Seijas Villadangos, quien remarca que obviamente esa reforma constitucional «es sana», pero nunca «para satisfacer los propios intereses».
Entre los aspectos que serían reformables —sin olvidar la necesidad «de renovar expresiones o el lenguaje»—, la profesora leonesa destaca la introducción de nuevos derechos, como «los ciberderechos» y el derecho a la «sostenibilidad ambiental y económica», a lo que Seijas Villadangos añade algunas «responsabilidades de los ciudadanos y los representantes de los poderes públicos como freno a la corrupción. Esta responsabilidad tiene que aparecer en la Constitución, porque aunque ahora aparece diluido, tiene que tener un papel predominante». A todo ello suma el Senado y los elementos vinculados al sistema electoral —como la circunscripción—, el Tribunal Constitucional, «buscando la mayor independencia de los magistrados», además de suprimir las disposiciones transitorias, que ya han sido aplicadas. «Y quizá, también reformaría la reforma, introduciendo la posibilidad de que los ciudadanos impulsen la iniciativa para reformar la Constitución, que ahora está vetado. Eso sí, con unos requisitos muy importantes». Lo que no entraría ahora dentro de las posibles modificaciones sería, según la profesora, la Jefatura de Estado, porque «no hay un consenso y los políticos han manifestado, con su comportamiento, el respeto a este modelo».
La Carta Magna es para Seijas Villadangos «ejemplar y ejemplarizante» y matiza que los problemas surgidos entorno a la Constitución no están en el texto en sí, «nuestro problema está en las élites políticas porque no han contribuido a tener una visión de Estado más allá de una visión de partido y todos los casos de corrupción que han salido a la luz y que seguirán saliendo, refuerzan esto», explica.
El principal agujero de la Constitución española es para Seijas Villadangos la falta de «cultura constitucional», provocada por el hecho de los representantes políticos «la han orillado y utilizado para sus propios intereses», a lo que añade que los españoles no la valoran porque «no la conocen y por eso no se vincula a la seguridad jurídica, a la estabilidad y a la prosperidad» y «no valoran cuánto hemos ganado al tener un estado constitucional». Por ello, esta profesora va más allá y defiende que los niños estudien en sus colegios la Carta Magna, adaptándola, «sin vulgarizarla», para que los pequeños puedan comprenderla e interiorizarla, «apreciarla», para defender primero el modelo constitucional y luego la parte territorial.
«El reto constitucional en Cataluña es complejo, pero la inacción sólo lo alimenta y cada vez lo hace más complejo. El Estado tiene que hacer algo, la aplicación del artículo 155 fue plenamente oportuna», resume la profesora leonesa sobre la crisis catalana y la exigencia de un referéndum. «No es surrealista ni inconstitucional convocar un referéndum si es acordado y autorizado conforme a la Constitución y en el que participe todo el Estado español, porque todos tenemos que decidir», asegura para concretar que hay que «tener cuidado con los troyanos que utilizan los recursos constitucionales para dinamitar la Constitución utilizando un cargo que han conseguido mediante unas elecciones».
Defensora de una Constitución «integradora que no priorice las singularidades», apunta que León tendría cabida en la Carta Magna si, «a través de una fuerza política, se canalizaran los mecanismos legales», aunque recuerda que con la elaboración del estatuto y la creación de Castilla y León «no se aprovechó el momento y ahora el primer paso es reformar el estatuto». Recuerda también que las autonomías tienen iniciativa para una reforma.
A pesar de que la Constitución española nació «por gestación subrogada, porque sólo tuvo padres», Esther Seijas Villadangos no se siente «discriminada», pero señala que la mujer «tiene que recuperar el protagonismo en la sociedad y el liderazgo».