En la segunda planta, despachos, laboratorios y salas modulares
Los 800 metros cuadrados de la segunda planta de la antigua escuela de Minas contarán con dos espacios definidos. Por un lado, el dedicado a la zona ‘preincubadora’ y otro a la ‘zona incubadora’, a las que se suman otras zonas comunes. Los proyectos que lleguen en ciernes al edificio de la calle La Corredera podrán instalarse en los seis despachos de trabajo individual de la zona preincubadora, que contarán también con una sala de reuniones específica. En la zona incubadora se han reservado nueve despachos a los que se suman otros dos con posibilidades de instalación de un laboratorio.
Las zonas comunes, que podrán compartir todos los alumnos con proyectos emprendedores que se instalen en el vivero, contará con dos salas modulares de formación multiusos y una sala de actividades múltiples, para que los nuevos empresarios puedan organizar en ellos diferentes eventos para lanzar su actividad económica. Además, habrá una zona de recepción y administración donde se podrá informar y dirigir a las visitas o proveedores que se acerquen al vivero de la Universidad de León, ubicado realmente en la calle Jesús Rubio, 2.
Desde la Universidad, el rector Juan Francisco García Marín, siempre habían avanzado que su objetivo era completar el uso del edificio de la antigua escuela de Minas con una iniciativa que se sumara a la instalación del Instituto Confucio, para así dar rentabilidad a un espacio que estuvo vacío desde septiembre de 1994 hasta este 2018.