PATRIMONIO
Un área verde suplirá la segunda fase de San Marcos hasta que pueda pagarse
«Nos prometieron un establecimiento de alto nivel y se queda en casita rural», lamenta la plantilla

El espacio destinado a la segunda fase de la remodelación de San Marcos será ocupado por una gran superficie verde ajardinada para cuidar la imagen del entorno.
Sin proyecto, fecha ni presupuesto para abordar la segunda fase de la ambiciosa remodelación de San Marcos, Paradores ya ha comunicado a la plantilla que el establecimiento de cinco estrellas reabrirá para recibir a huéspedes en marzo de 2020, justo seis meses después de la fecha oficial del fin de los trabajos de la primera fase. A la espera de una solución y financiación para construir el nuevo edificio previsto —con 180 habitaciones, spa, piscina, doce salones y un restaurante—, la dirección ha anunciado a sus trabajadores que este espacio será ocupado por una gran superficie verde ajardinada para cuidar la imagen del entorno y evitar un paraje desolado lleno de tierra tras la demolición del viejo inmueble.
El presidente del comité de empresa del Hostal, Javier García, reconoció ayer «la gran preocupación» que existe entre los trabajadores por la incertidumbre que existe sobre la ejecución de la segunda fase del proyecto. Y recordó que cuando San Marcos reabra en 2020 tras las obras contará con 52 habitaciones, dos salones, un bar y un restaurante. «Perdemos el 75% de la oferta de plazas que teníamos antes del cierre con 220 habitaciones y los 13 salones, uno de ellos preparado para albergar a 550 personas; la ciudad se queda por el momento sin su mayor referente, el gran espacio para eventos y celebraciones».
También llamó la atención sobre los miles de turistas atraídos por el reclamo de un alojamiento histórico de cinco estrellas: el último año completo abierto —2017— contabilizó cerca de 65.000 huéspedes, además de sumar una media por ejercicio de 90.000 cubiertos (comensales en distintos acontecimientos y banquetes).
Paradores, enfatizó García, cuenta con un plan inversor de 160 millones de euros en un horizonte de cuatro años, «lo que pasa es que en la red hay 96 establecimientos, muchos para repartir...», un dato que desasosiega aún más a la plantilla de San Marcos sin noticias sobre la segunda fase de habilitación del Hostal. En la última reunión que la empresa pública mantuvo en León con sus trabajadores garantizó que no habría despidos. Los 85 empleados fijos de San Marcos continúan en el ERE de 24 meses pactado con la dirección e iniciado el 18 de febrero de 2018. «Si hubiera que ajustar la plantilla a las dimensiones de la primera fase, tendríamos que hablar de jubilaciones anticipadas». Además de su plantilla fija, el Hostal llega a contar en temporada alta y épocas de máxima ocupación con cerca de medio centenar de eventuales.
«Si el proyecto de remodelación se queda a medias no tendremos el establecimiento de alto nivel que nos prometieron, se quedará en una casita rural y León perderá un referente cultural, turístico y económico», advirtió. Los trabajadores aguardan la reunión de la comisión de seguimiento de febrero para conocer más detalles del parón.