LA 'ESPAÑA VACÍA'
La desunión impide a León levantar una voz única contra la despoblación
Una manifestación reunirá el 31 en Madrid a protagonistas de la España vacía con ausencia de la provincia.
El envejecimiento y la despoblación sumergen a León en una crisis demográfica. JAVIER SUÁREZ-QUIÑONES
Pocos asuntos concitan en León tanto consenso como la urgente necesidad de luchar contra la alarmante escalada de la sangría demográfica, en una provincia con el 55% de sus 211 municipios asentados en territorios escasamente poblados: la densidad de población de estos núcleos no supera los 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado, la ratio marcada por la UE para fijar el concepto. Y otro dato que añade mayor zozobra al problema, en el 2033 León habrá restado a sus algo más de 463.000 habitantes actuales otras 50.000 personas, según las proyecciones del INE. La elocuencia de las cifras presentes y futuras habla por sí misma y, sin embargo, la provincia no cuenta con una voz única que aglutine a través de un movimiento, plataforma o colectivo esta lucha, lo que impide alzar un grito común como ya hacen desde hace años otros territorios españoles.
Todos ellos, los organizados y con voz común, protagonizarán el día 31 en Madrid una manifestación conjunta en un momento clave ante la inminencia de la presentación de la Estrategia Nacional contra la Despoblación y la negociación que Europa tiene en marcha para concretar sus políticas y reparto de ayudas destinadas a los territorios escasamente poblados. En la capital de España ya no estarán solo las provincias que tradicionalmente han liderado este movimiento como Soria, Teruel y Cuenca. Ya se han unido otras con problemas idénticos y que han logrado aglutinar la lucha en un grito común a través de plataformas y movimientos, como los casos de Jaén, Cáceres, Guadalajara, Ciudad Real, Badajoz... y las poblaciones de Linares, Guadix, Peñafiel o Baza, entre otras.
Desde la Federación Leonesa de Entidades Locales Menores, su secretario, Carlos González Antón, denuncia que «los partidos mayoritarios en León siempre han impedido que los pueblos se hayan organizado en defensa de una realidad; se han centrado en luchas partidistas y han dejado de lado problemas trascendentales como la despoblación». Cree que la voz única que precisa León para plantar cara a la sangría demográfica «debe ser un movimiento que venga de abajo hacia arriba» y aboga por «el empoderamiento de las comunidades locales». Carga contra la Diputación a la que acusa de «desarrollar políticas nefastas» y de no gestionar «adecuadamente al territorio y limitarse a repartir limosnas entre los pueblos».
Mientras, la institución provincial considera que el movimiento que aglutine todas las acciones reivindicativas de León para paliar la despoblación debe estar liderado «por la sociedad civil». El vicepresidente, Francisco Castañón, remarca, no obstante, que la Diputación «facilitará, apoyará y también podría coordinar la lucha para conseguir este grito unánime». Está convencido de que desde allí se puede aglutinar y sumar para este movimiento.