El sistema elimina el riesgo de utilización con fines inadecuados
La utilización del punto neutro judicial no comporta apenas riesgos de utilización con fines lucrativos ilegales. De cada consulta se guarda la identificación del usuario, el órgano judicial del peticionario, la fecha y la hora en la que se realizó el acceso y el DNI/NIF del consultado, «lo que permite a posteriori poder identificar en cada caso, el usuario que accedió, a qué servicios y la persona/entidad accedida. La trazabilidad del uso de los servicios del PNJ está garantizada».
El informe dedica un apartado al sistema de consultas a la base de datos del DNI de la Dirección General de la Policía, explicando que «se trata del único servicio en el que, en vez de enviar el DNI del usuario solicitante de la consulta, se envía el nombre, apellidos y DNI del funcionario responsable de la aplicación».
«Es decir, el dato que se graba de forma fija y automática en el envío es el del responsable de la Sección de Informática Judicial», lo que determina que el nombre de éste sea el único que aparece en todas las consultas de este tipo, que hasta el momento suman más de 20 millones».
Prueba de la progresión que ha experimentado el punto neutro judicial para los órganos judiciales, son los apenas 12 millones de accesos realizados en el año 2011, que por entonces ya se consideraba que suponían un considerable ahorro en tiempo de tramitación de los expedientes y en recursos humanos tanto de la Administración de Justicia como de los organismos consultados, según el Consejo General del Poder Judicial.