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León

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Los datos del Ministerio de Empleo señalan que León lideró el año pasado la duración de las bajas laborales por contingencias comunes, a pesar de que se redujo la duración de las incapacidades autorizadas respecto a 2017, cuando la provincia ocupaba el segundo lugar, por detrás de Lugo. Y no es sólo en el grupo de los asalariados, también entre los autónomos las bajas leonesas son más largas.

El año pasado el período medio de baja por enfermedad común fue de casi 70 días en la provincia, y le siguen en duración Cáceres, Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara, Badajoz y Orense. La media nacional está por debajo de los 39 días de duración.

En 2017 León fue la segunda provincia con bajas comunes más prolongadas, con casi 72 días de media, sólo por detrás de Lugo (con casi 78 días) y muy por encima de una media nacional que no alcanzaba los 40 días.

En el caso de los trabajadores autónomos el año pasado la provincia fue la séptima con bajas más largas (casi 113 días); por detrás de Lugo, Almería, Albacete, Coruña, Badajoz y Ciudad Real. Un año antes León era la segunda provincia en la que los trabajadores por cuenta propia tenían bajas más prolongadas, con algo más de 121 días, sólo por detrás de los 134 días de Lugo.

ABSENTISMO

Más allá de las bajas laborales, el absentismo (las faltas injustificadas al puesto de trabajo) tienen también un claro perfil de mayor incidencia en la provincia. Este punto lo ratifica el análisis realizado por la Federación Leonesa de Empresarios (Fele), que señala, con datos del ejercicio de 2017, que la tasa de absentismo en la provincia fue del 6,1%. Y llama la atención sobre el hecho de que durante todo ese ejercicio fueron más de 9.500 los trabajadores de la provincia que no acudieron ningún día del año a su puesto de trabajo.

Una situación que supone un coste para las empresas locales y las arcas públicas que supera los 78 millones de euros, según recuerdan desde la patronal leonesa.

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El exceso de burocratización de los servicios sanitarios, la tardanza en la realización de las pruebas diagnósticas y de rehabilitación o la falta de concienciación de los médicos que leva a prolongar las bajas, en su opinión.