GESTIÓN DE BASURAS
Gersul aprueba un presupuesto de 44 M€ cuatro años después de sus últimas cuentas
Contempla los 26 M€ en préstamos que lleva meses negociando con bancos para pagar a la UTE y que aún no tiene.

Imagen de parte de las instalaciones de tratamiento de residuos en el complejo del CTR, en San Román de la Vega. MARCIANO PÉREZ
Cuatro años después de la aprobación de su último presupuesto, Gersul —el consorcio provincial para la gestión y tratamiento de los residuos— tiene ya nuevas cuentas, tras prorrogar las de 2015 ejercicio a ejercicio hasta ahora. Acaba de aprobar las de 2019 con 44 millones de euros, una cantidad que dobla su presupuesto medio —alrededor de 22— al incluir los 26 millones en préstamos que ha solicitado a los bancos para poder pagar la deuda arrastrada con la UTE Legio VII. Sin embargo, según ha podido conocer este periódico, a pesar de que el consorcio lleva mesas negociando con las entidades financieras la concertación de estos préstamos aún no ha podido conseguirlos. Los bancos exigen que sean avalados y tanto la Diputación como el Ayuntamiento de la capital, instituciones que pugnan por no adscribirse Gersul a su estructura financiera, se niegan a hacerlo.
El bloqueo que por el momento tienen estos créditos, unido al hecho de que la institución provincial aún no girado el recibo con la tasa 2019 (al no contar todavía con el padrón que tiene que enviar el consorcio), coloca a Gersul en una situación complicada para sus arcas, que precisan ingresos con urgencia para cumplir puntualmente con los pagos mensuales ordinarios a la UTE. De producirse impagos de manera inmediata, Legio VII podría presionar con no abonar la nómina a sus trabajadores y, a su vez, la plantilla plantear una huelga justo en plena época electoral para las municipales.
El coste mensual del servicio obliga al consorcio a desembolsar 1,2 millones a la empresa, de ahí la urgencia en que la Diputación comience a girar cuanto antes la tasa a los contribuyentes para que las arcas de Gersul cuenten con liquidez. También, la institución provincial comenzará a cobrar, según el nuevo convenio que firmará con el consorcio tras el acuerdo plenario alcanzado el miércoles, a los morosos de los recibos de 2018 y ejercicios anteriores aún no prescritos. Los cálculos estiman que existen alrededor de doce millones de euros impagados.
La recaudación cada año a través del cobro de la tasa, que debe financiar el servicio prestado a través del complejo del CTR y sus plantas satélite, no es suficiente para costear su precio real. Los ingresos por esta vía no sobrepasan los 13,5 millones de euros, mientras que el gasto del sistema supone 14,4. Precisamente, esta vía aporta cada año la principal fuente de ingresos.
El déficit de ingresos por la recaudación de la tasa tiene su origen en que en su día se calcularon en 16 millones de euros, aunque la realidad es que cada año al menos quedan sin cobrar 2,5 porque existen miles de recibos impagados de supuestos contribuyentes que no deben pagar este servicio. La razón para explicar este desfase se remonta a que para determinar los potenciales contribuyentes de esta tasa y el número de recibos que debían ser girados, el consorcio tuvo como base los padrones del IBI de cada uno de los 211 ayuntamientos de la provincia, en lugar de los de la recogida de basura, que son los de los ciudadanos, empresas, organismos e instituciones que realmente también tienen que costear el tratamiento de esos mismos residuos. Con el criterio del IBI, centenares de inmuebles que pagan este tributo, no deben abonar la tasa del CTR.
Para depurar este padrón, Gersul tiene este mes expuesto al público la relación de contribuyentes, con el objetivo primordial de precisar su número con más exactitud.