Dos empresas más se sumarán a las cinco de base tecnológica ya creadas
En 2002 se constituyó la primera empresa de base tecnológica al albur de la Universidad de León, que en 2015 ya le reportó los primeros seis mil euros tras obtener beneficios. Para crear una empresa de base tecnológica (EBT), la Universidad de León puede invertir un 10% del capital social, con lo que una vez que empieza la fase de beneficios, estos revierten a la institución académica, como ocurrió con Bioges Starters. Desde 2002, se han creado cuatros empresas más por este orden: Aquilon CyL —que no se creó hasta el 2012—, RGA Bio-Investigación, Neural Therapies y Brewery Research & Service. A todas ellas, más Bioges, se sumarán en breve Dentale Biomédica y Bianor Biotech, que ya han sido aprobadas por el Consejo de Gobierno de la Universidad de León y ya que están con los trámites finales. Además del beneficio económico que pueden devolver a la institución académica, las empresas de base tecnológica «siempre están orientadas a emplear a egresados de la Universidad de León y facilitar las prácticas externas a los alumnos», explica el vicerrector de Investigación, Carlos Polanco, para explicar que estas empresas surgen del conocimiento generado a través de las investigaciones de la universidad.