la resaca electoral
Cs agotará los recursos jurídicos «ante las dudas» del recuento autonómico
Pide anular 47 mesas para recuperar su segundo procurador y que decaiga Pablo Fernández.
La Junta Electoral Provincial rechazó las pretensiones de Ciudadanos el pasado sábado. RAMIRO
El asentamiento de la renovación del líder de Podemos, Pablo Fernández, como procurador autonómico tendrá que esperar al menos unos días. Ciudadanos confirmó ayer que agotará «los recursos jurídicos ante las dudas razonables que emanan del recuento» de las elecciones a las Cortes en la provincia de León, como expuso su cabeza de lista, Ana Carlota Amigo. La postura hace que hayan reclamado ante la Junta Electoral Autonómica «la revisión de las 47 mesas de la provincia», después de que la Junta Electoral Provincial desestimara sus pretensiones. Pese a este criterio de los magistrados, la formación naranja insiste en que no está «de acuerdo con el cotejo de las mismas» y afianza que va a «seguir defendiendo la obtención del segundo procurador».
La decisión de Ciudadanos retardará la proclamación de procuradores, si cumplen con el anuncio de llevar su recurso incluso hasta el contencioso electoral del TSJ, aunque la resolución del caso no supondría un cambio para posibles pactos: si al final se mantuviera que sólo sacan un escaño por León, el de Ana Carlota Amigo, los 12 actas naranjas permitirían llegar justo a la mayoría de 41 con los 29 del PP, mientras que en el caso del PSOE la diferencia sería aún más holgada. Pese a esta situación, el partido pelea para que Francisco Javier Panizo, coordinador provincial, se haga con la representación que le daba la aplicación informática en la noche electoral.
Sobre ese escrutinio arma Ciudadanos parte de sus recurso, que no les sirvió ante la Junta Electoral Provincial. La «duda razonable» que se daba «al haberse utilizado para validar los resultados documentos de validez no contrastada», como plantearon en primera instancia, fue desmontada por los magistrados, que no anularon estas mesas como pretendían los recurrentes. Lejos de favorecer a la formación naranja, que se había quedado a 24 votos de arrebatarle el procurador a Podemos, el órgano electoral hizo una revisión que constató «la existencia de algunos errores materiales». Este análisis hizo que les concedieran un voto más en Priaranza del Bierzo, pero que les restaran 63 en Soto de la Vega, donde se le habían asignado 88 y quedaron en 25, dado que les habían atribuido los de Ciudadanos Rurales Agrupados (CRA) y viceversa. A mayores, a Podemos le reconocieron 12 votos en Cistierna, después de que el testimonio de la presidenta, la primera vocal y dos interventores sirviera para corregir que eran suyas las papeletas y no del Partido Comunista de los Trabajadores de España; un caso similar al de la polémica mesa electoral de las Pastorinas que afecta al Ayuntamiento de León. Como resultado, ahora tendrían que sumar 132 sufragios para sacar a Pablo Fernández de las Cortes.