CRÓNICA DE TOROS
No hay museo para tanto arte
El Fandi, Cayetano y Pablo Aguado salen a hombros en León, tras una tarde repleta de emociones Brillante el ganado, con vuelta al ruedo para el primer toro y ovación al quinto.

El Fandi cortó tres orejas con una gran primera faena. JESÚS F. SALVADORES
Plaza : Cubierta de León. Media entrada muy larga con la cúpula cerrada por amenaza de lluvia intermitente.
Toros: Hermanos García Jiménez y Olga García Jiménez (Salamanca). Muy bien presentados, de excelente juego sobre todo el primero y el qinto, con vuelta al ruedo y ovaciónn cerrada. El tercero fue devuelto a corrales tras comparecer en el albero con un pitón dañado. Muy peligroso el sobrero que salió en sexto lugar
Toreros: El Fandi, de nazareno y oro (estocada y dos orejas, media estocada y una oreja), Cayetano, de azul y azabache (estocada y una oreja, estocada y dos orejas) y Pablo Aguado, verde botella y oro (estocada y una oreja, media estocada y dos orejas).
Con el público jaleando el himno nacional en la apertura de la corrida, lo que se dice mucha animadversión no se iban a encontrar los miembros de la terna. León tenía ganas de fiesta y el cartel se la dió.
El Fandi abrió la puerta grande antes de cerrar la del hotel. Ya no es Carl Lewis vestido de nazareno y oro, pero sigue agitando a la grada. Y eso mola. Recibió de rodillas, se marcó un par de banderillas por Lopesinas y otro al violín, aprovechó que la Banda de Música de La Bañeza interpretó Nerva con garbo para calentar a las masas y acertó con el estoque, más laboriosa la preparación que la ejecución que le costó dos avisos antes de que el imponente Saborío se levantara por dos veces, decidido a entregar cara su muerte y merecedor de la vuelta al ruedo que se le concedió.. Y con ello, las dos orejas para Fandila.
ESTOCADA AGARRADA
El segundo de su lote le salió despistado y traidor. Por dos veces se le apretó la corbata al granadino, se le coló una vez y le lanzó un derrote a la cara en otra. Así que le dio pasaporte con media estocada muy agarrada que le valíó la tercera oreja.
Cayetano es de otra pasta. Se llevó un susto con el primero de su lote y en varas el animal se llevó un puyazo demasiado severo que rompió lo que el toro llevaba dentro. Que las banderillas no estuvieran listas para la suerte cuando llegó la hora, no invitó al respetable a premiar por demás la faena aseada que cerró Rivera con una estocada tendida que le valió una oreja. Así las cosas, con Boticario encontró el remedio para sus males. Engarzó media docena de verónicas, en el quite del caballo salió por chicuelinas al paso y unas gaoneras estilo Armani, se marcó varios pases de pecho mirando al tendido y cerró con un estoconazo certero al que acompañó en la vuelta al ruedo de un trago de bota de vino laaaaaaaargo y pausaaaaaaaado como lo fue su faena.
Aguado se encontró con que Carcelario volvió a su prisión con el pitón derecho dañado y perdió en el cambio, porque Fotógrafo pasó del color al blanco y negro. Hay mucha torería en el sevillano, que se esforzó mucho pero sacó poco. En realidad, le arrancó siete muletazos más al morlaco de los que tenía. Acabada la faena entró en la enfermería con un trofeo en la mano. Previsiblemente, para curar apósitos de las secuelas del domingo maldito del 16 de junio en Las Ventas, que ya es pasado.
Faena no, thriller
El segundo de su lote no le dio una faena: le dio un thriller. Se le coló por dentro apenas lo había recibido, metió en un aprieto serio a su segundo banderillero y al tercero lo mandó a tierra. San Juan bajó el dedo para que no lo prendiera, pero no evitó que se llevara un doloroso empellón en el codo. El más traidor de los seis toros cayó a tierra tras una estocada ligeramente tendida y el gesto de rabia del más torero de los componentes de la terna lo dijo todo sin abrir la boca. Otra vez será.