Mañana se celebra el aniversario de la talla de la Virgen, que hoy regresa a León restaurada
Dos siglos y medio de la Piedad
La imagen de Virgen de la Piedad, talla relevante de la cofradía de Minerva y Vera-Cruz y, por extensión, de la representación de la Semana Santa Leones
La imagen de la Virgen de la Piedad, estigma de devoción de la Semana Santa leonesa y de la cofradía de Minerva y Vera-Cruz, recibió en los últimos cinco meses la segunda restauración en sus 250 años. La anterior, obligada por un incendio en la iglesia de San Martín, se acometió en los talleres del Patrimonio Artístico Nacional, en Madrid, como un recurso de urgencia para restañar los efectos del fuego en la talla creada por Luis Salvador Carmona, en 1750. Un año después del suceso, en 1949, la talla recompuesta de los efectos del incendio fue bendecida en la iglesia de San Martín, repleta de fieles testigos de la emoción que produjo aquella cita. El mismo reencuentro masivo con los devotos de la Virgen de la Piedad se va a suceder mañana, en el mismo templo, en conmemoración del doscientos cincuenta aniversario de la imagen, realizada por encargo de los Padres Franciscanos de León. Esta vez, la satisfacción de los responsables de la cofradía que tutela la talla se entiende por el éxito de la restauración acometida en la imagen, posible después de involucrar a distintas fuerzas políticas, sociales y religiosas de León. El estado de la imagen de la Virgen de la Piedad razonó el esfuerzo. Se apreciaba un oscurecimiento acusado y general en la policromía de la escultural, pigmentos que fueron aplicados en la intervención restauradora de Cruz Collado en 1948, y que no eran los que utilizó Luis Carmona, mucho más vivos y contrastados. También presentaba hasta el pasado mes de mayo algunos abombamientos del estucado así como diversos desconchones y desprendimientos, principalmente en la zona posterior aunque el resto de la pieza no se hallaba exenta de tal deterioro en la pintura, así como del aparejo aplicado sobre la madera, que permiten observar el alma calcinada de la talla. El dedo índice de la mano derecha de la Virgen presentaba una fractura y estaba plegado. Una dilatación dejaba entrever los puntos de unión de los listones de madera que componen la escultura. También presentaba algunas pequeñas fracturas en la madera que da forma al paño de pureza de Cristo, manto vestido y tocado de la Virgen. La actuación evitó el deterioro. Exposición Desde el pasado 23 de mayo, en la localidad castellana de Simancas, Isabel Saenz de Buruaga y Pilar Vidal Meler han completado la restauración necesaria de la talla, al frente de una equipo integrado por químicos, carpinteros y un fotógrafo. El trabajo, detallado en los últimos cinco meses, supone la consolidación y asentado de la policromía, levantada o perdida en muchos lugares por no agarrar bien el repolicromado sobre la madera quemada; se consolidó el soporte de madera; se elaboró una plataforma con asas que permite la manipulación de la imagen sin tocarla, tanto para sacarla de la hornacina del altar en la que se encuentra habitualmente, como para su anclaje a la carroza durante la procesiones. Además, se elaboró un soporte de silicona que permite la colocación de la corona de plata evitando el roce con la talla. En el proceso de restauración se incluyó también la creación de dos mascarillas talladas en madera que conformaban las caras originales y que después del incendio se sustituyeron por otras. La talla de la Virgen de la Piedad regresa este viernes a la capital leonesa. Mañana, en la misma iglesia que la recibió tras el incendio de 1948, se celebrarán los dos siglos y medio de la imagen que es una referencia de la Semana Santa y que pasean los braceros de Minerva y Vera-Cruz. Una exposición sobre la Piedad extenderá los actos festivos.