OPINIÓN Javier Pérez Marcos
Gracias a todos
Desde primeros del mes de mayo de 2000 hasta el día 26 del presente, han sido días de mucho trabajo, muchos malos ratos, muchas preocupaciones, muchas desilusiones, muchos sinsabores, muchas decepciones, pero compensado todo ello por la Virgen de la Piedad. Fueron muchas las zancadillas al que un servidor pusieron, pero no se daban cuenta, que cada vez que me levantaba, me levantaba más lleno de moral y de espíritu para llevar a buen puerto este cometido y el que hiciera falta. Fueron días muy duros pero realmente recompensados. Me dejé algún amigo en el camino, incluso algún buen amigo, bueno eso pensaba yo que eran mis amigos, pero por cada uno que me dejé aparecieron diez, osea que he salido ganando. Me pondría a dar las gracias a todo el mundo que me ha ayudado en estos dos años pero estoy seguro que alguno se me olvidaría, a estos decirles que no hay palabras en todas las lenguas del mundo con las cuales yo podría darles las gracias, espero y deseo tener las fuerzas suficientes, pues quiero que la emoción me deje, para que el día 26 del presente poder expresaros personalmente mi gratitud, a los del párrafo anterior darles también las gracias, pues de todo se aprende y de la maldad más. Sí me voy a permitir un lujo: dar las gracias a mi mujer y a mi hijo, por lo que me han aguantado.