El turismo y el mercado laboral tiran de la economía de León en el tercer trimestre

Viajeros en su paso por León. MARCIANO PÉREZ
La economía leonesa ha sido la segunda mejor en el ranking del Observatorio Económico que acaba de actualizar el Colegio de Economistas de Valladolid, Palencia y Zamora. El listado, que analiza el tercer trimestre del año, mide los cambios de 34 variables económicas de cada provincia y las compara con la media de toda la comunidad.
El informe sitúa a León solamente por detrás de Burgos.18 de las 34 variables económicas que estudia se encuentran por encima de los registros que arroja Castilla y León.
El turismo y el comportamiento que ha tenido el mercado laboral durante los meses de verano han sujetado a la economía leonesa en un periodo de mucha inestabilidad por la incertidumbre que aún había como consecuencia de la pandemia. La inflación, que superó el 11% por esas fechas, era también un motivo de preocupación para los empresarios leoneses, que capearon el temporal económico mejor que el resto de las provincias del entorno, según recoge la última publicación del Observatorio Económico.
Los datos del sector turístico, actividad que tiene un peso muy importante dentro del PIB de la provincia, indican que el número de viajeros ascendió un 33,09% en relación al año anterior, lo que supone el mayor incremento de Castilla y León. Con un aumento del 14,48%, el personal empleado de León registra el segundo mayor incremento respecto al resto de territorios. No obstante, el turismo rural presenta unos datos negativos.
En materia de construcción, la licitación de obra pública sitúa a León en el primer puesto de esta clasificación, con un crecimiento del 82,20% en la comparativa interanual. Igualmente, la provincia leonesa es donde más hipotecas se firmaron de vivienda nueva en ese mismo periodo, tal y como revela el informe realizado por los expertos, donde se acredita un crecimiento del 35,21% en esta variable.
Previsiones económicas
Según indica el director del Servicio de Estudios Económicos, Juan Carlos De Margarida, “la coyuntura económica de Castilla y León se encuentra en un momento de calma tensa donde las variables económicas positivas y negativas están compensadas, ya que el PIB disminuye, pero no llega a ser negativo; la industria se mantiene, pero disminuye considerablemente sus márgenes; el empleo es estable, pero va perdiendo fuerza; y la confianza de las familias y de las empresas disminuye muy lentamente".
"Todo ello se sustenta en una realidad con grandes dudas y altos niveles de incertidumbre, donde cualquier cambio en el ámbito socioeconómico a nivel internacional puede modificar drásticamente todas las previsiones a peor y, en el mejor de los casos, a mantenerlas en un periodo mayor de tiempo de lo inicialmente esperado”.
Para estimular el crecimiento económico de la región De Margarida comentó que “existe la necesidad urgente de reducir la inflación con reformas estructurales y una política fiscal coherente, reducir la dependencia de China diversificando las cadenas de suministro, incrementar la eficiencia energética o disminuir el gasto público entre otras acciones”.
Además, añadió que “las medidas que se implementen para contener la inflación y el decrecimiento económico han de ser de carácter temporal para no incrementar el déficit estructural”.