El papel de los voluntarios, el trabajo en la sombra que da alas a los partidos
La sede del PSOE es un hervidero para organizar el merchandising. DL
Su labor es poco conocida, pero están en cada rincón, allí donde hace falta y para lo que se necesite. Que hay que preparar los sobres, hay voluntarios; para hacer los lotes del merchandisin, voluntarios; montar una carpa, voluntarios y así hasta un sinfín de pequeñas cosas que también incluyen las redes sociales, las llamadas telefónicas o animar a los militantes. Los partidos cuentan con el respaldo de todo un equipo leal a las filas de cada partido, que aumentan su colaboración en las campañas, que se dejan la piel y reorganizan sus vidas para poder incrementar su labor a las siglas políticas a las que son fieles. Pueden pasar hasta catorce horas haciendo este trabajo voluntario con la esperanza de aportar su granito de arena. «El ambiente en campaña es muy bueno, hay mucho estrés, pero también mucho humor», explica Miriam Ferreras, voluntaria de UPL, quien añade que está «para todo» lo que se precise en las filas leonesistas.
Eugenio Carrasco está jubilado. Desde los 18 años ha sido «activo», desde la fundación de CC OO en Oviedo hasta las ampas en el colegio de sus hijos. Desde hace más de cuatro años colabora con Ciudadanos: «Si me necesitan, me acerco; propongo ideas, reparto pasquines, pego carteles, monto carpas... A mí siempre me ha gustado ayudar y considero fundamental no estar mano sobre mano, hay que fomentar el esfuerzo».
«Yo no me quiero desvincular de la vida del partido», dice Manoli Ordás, una histórica del PSOE desde los años 80. Ahora llama a los candidatos, prepara carpetas y documentación, aporta su experiencia y su «pensamiento positivo» durante las cuatro o cinco horas que pasa inmersa ahora en campaña en la sede de los socialistas leoneses.
Los jóvenes, pese a que piensan que sus coetáneos no se implican mucho en política, también integran estas filas de voluntarios de los principales partidos en León. A sus 24 años, Raúl Barrientos, junto con otros jóvenes leoneses, aporta sus conocimientos más tecnológicos para que la UPL tenga presencia en las redes sociales, actualizar las bases de datos y los documentos excel o a «movilizar a todo el mundo para las mesas informativas. «Los jóvenes del PSOE nos organizamos a través de grupos de whatsapp y hablamos con el resto para ver dónde y en qué podemos ayudar», precisa con sus 19 años Saúl Riesco, quien concilia su dedicación al PSOE con sus estudios de Derecho en la Universidad «para tratar de cambiar las cosas como puedo».
En Vox, Silvia Olite destaca que las campañas electorales «son muy intensas», ante las «constantes llamadas» y todo el ajetreo y la coordinación de estos días para cumplir con las agendas, planificar el programa... «Hay días que hemos acabado a las cinco de la mañana», indica esta voluntaria que, sobre todo, aporta su «tiempo al partido». A sus 39 años, Héctor Fernández, lleva cinco colaborando con Ciudadanos y compagina su dedicación el partido con su trabajo y sus estudios. Él es de los que echa en falta la implicación de los jóvenes en la política: «Te das cuenta de la importancia de la política cuando tienes una hipoteca, antes no eres consciente de cuánto repercute en tu vida», pone a modo de ejemplo, para señalar que «se debería fomentar desde el ámbito educativo».
«Las montañas se hace granito a granito. Somos todos un pequeño granito, porque la sociedad está hecha de cientos de miles de personas. No hay color político si una idea es buena». Así resume su aportación Susana Lorenzo, voluntaria del PP, que ha recogido la herencia materna en su vinculación a la política. De igual forma le ocurre a Noemí Campos, que sigue también la estela materna. Por su juventud se encarga de las redes sociales y las cuestiones «más tecnológicas» en la campaña de IU y Podemos. Ella está «para lo que haga falta» y reconoce que estos días, hasta el 28-M serán «muy intensos». No en vano, al día siguiente de la pegada de carteles ya tenía la sensación «de que habían pasado diez días», porque llevaban, además, todo el mes anterior «preparándolo todo». Con 31 años Miguel Peña también colabora con la coalición de izquierdas. Aunque ya asegura que no vale para político, sí que explica que participar en este proceso como voluntario le permite «conocer todo el meollo, lo que hay detrás, porque hasta que no estás dentro no conoces de verdad una cosa» y añade que todo ello, además, le está «enseñando mucho y le está ayudando a crece como persona».
Sonia Perez también es voluntaria del PP, ella formó parte de Nuevas Generaciones y ahora resume el espíritu de todos los partidos y la propia vida: «Sin voluntarios no se puede llegar a muchas cosas en todos los objetivos, no sólo en política».