El curioso y orgulloso ‘apéndice’ de León a 587 kilómetros
Medio centenar de vecinos de Segura de León, una localidad de Badajoz repoblada por leoneses hace ocho siglos, reivindican su pasado como hijos del Reino en una visita a la Diputación

Álvarez Courel, durante la visita del pueblo Segura de León, en Badajoz.
«Nunca hemos renunciado a nuestra historia». Con esas palabras, la alcaldesa del «pequeño y orgulloso» pueblo de Segura de León, Isabel Garduño, dejó claro en la Diputación provincial, que los 1.800 vecinos de esa localidad del sur de Badajoz, se sienten muy ligados a León. No en balde, han trascurrido ochocientos años desde que este territorio, junto con otros cuatro de las estribaciones de Sierra Morena, sirvieron de murias al Reino de León durante la Reconquista. Un Reino al que siguen vinculados a través de su nombre, sus escudos y un amplio legado patrimonial. Segura, Arroyomolinos, Cañaveral, Calera y Fuentes continúan, por decisión propia, bajo el paraguas del apellido ‘de León’, que ensalzan, además, anualmente desde hace 34 años en unas jornadas que recuerdan su pertenencia a la Encomienda Mayor de León.
Son pueblos serranos que hieren de blancura y belleza, y que formaron parte de la provincia, gracias a las hazañas del maestre prior de la Orden de Caballeros de Santiago, Pelayo Pérez Correa. En el siglo XIII, el avance cristiano contra los árabes llegó a esta zona, donde lideró la llamada Batalla de la Calera, en el monte de Tentudía.
Cuenta la leyenda que el Maestre iba ganando la contienda y al ver que la noche caía pidió a la Virgen un milagro para que detuviese el día, con la conocida frase: «Santa María, detén tu día». Según la tradición, la Virgen obró el milagro y paró el día para que los caballeros cristianos pudiesen ganar la refriega.
En agradecimiento a la conquista, la organización recibió en 1248 un vasto territorio con centro en Tentudía, y en 1255 se creó la «Provincia de León de la Orden de Santiago», que dividía sus posesiones en unidades de administración y gestión llamadas encomiendas.
De hecho, el lugar fue repoblado por leoneses, sobre todo procedentes de los pueblos que rodeaban a la capital, y que llegaron a través de la Ruta de la Plata, arteria vital en aquella época. Así las cinco villas ubicadas en plena frontera con los árabes constituyeron la Encomienda Mayor de León (extinguida en 1833), y la Orden de Santiago adquirió un gran dominio económico en la zona hasta su desaparición en 1485.
Esas localidades podrían haber optado por renombrarse prescindiendo de su pasado leonés, pero como reconoce la alcaldesa de Segura «estamos muy orgullosos de conservar esa denominación y de haber pertenecido a la Encomienda Mayor de León». La regidora, con 55 vecinos, participó en un acto de bienvenida en la Diputación leonesa, donde dieron a conocer su chorizo, salchichón, lomo, queso de cabra y vino artesanal.
La idea del viaje surgió hace un año, según recordó, en unas jornadas en la Casa de León en Sevilla, y el presidente de la Diputación, Gerardo Álvarez Courel, le agradeció que cumplieran su palabra «de visitarnos». Ambos apuestan por estrechar los lazos y citarse para actos históricos y de hermanamiento.
El curioso ‘apéndice’ leonés del que forma parte Segura ocupa 407 kilómetros cuadrados en los que viven 7.149 vecinos. Las huellas leonesas se rastrean, además, en decenas de monumentos, entre ellos «el mejor castillo santiaguista del siglo XIII que tenemos y cinco iglesias,más sus calles empinadas», indicó Garduño.
En Calera se sitúa el monasterio de Tentudía, construido para conmemorar el prodigio de la batalla de Pérez Correa, que fue cabecera de la Vicaría de Tudía y albergó durante cuarenta años el Colegio de San Marcos de León que la Orden trasladó desde la capital del antiguo Reino en 1562.
Ese colegio de humanidades (Gramática, Artes y Teología) fue el más importante de Extremadura hasta su cierre, a mediados del siglo XIX,