Publicadas las inspecciones de edificios en León en 2025. Consulta si estás obligado
El padrón obliga a la revisión a 1.087 casas construidas entre 1956 y ese año, en 1974 y 1984

En la calle San Juan, en el Ejido, se construyeron 24 casas a lo largo del año 1960. RAMIRO
Nunca se construyó tanto en León. Al rebufo del desarrollismo, como en el resto de España, aquel año de 1960 se levantaron 569 edificios en una ciudad que, extramuros del casco histórico, empezaba a hacer sitio en los espacios de las antiguas huertas al éxodo rural provocado por el abandono masivo de la agricultura. Hubo calles enteras que se alumbraron en el plano y crecieron sobre los cimientos de las aceras en esas fechas. Los planes urbanísticos provocaron que se espurriaran barrios enteros, como el Ejido y las cooperativas de Jesús Divino Obrero, como Cantamilanos y La Inmaculada, por donde hasta entonces corrían libres las presas. El mapa dio un estirón por encima de aquellos prados en los que hoy se asientan algunos de los núcleos más envejecidos, como revela el padrón de la Inspección Técnica de Edificios (ITE) que para este próximo ejercicio llama a pasar revista obligatoria a todos los inmuebles forjados entre 1 de enero de 1956 y el 31 de diciembre de 1960, además de aquellos que se ejecutaron en los ejercicios 1974 y 1984.
El listado, que se aprobará en el Pleno de este viernes de manera inicial para su exposición posterior y presentación de alegaciones, suma en total 1.087 edificios. Su seguimiento permite seguir el patrón con el que se pobló la ciudad a lo largo de esos años. El documento exhibe que en 1960 se estrenaron 24 casas en la calle San Juan, 20 en la paralela de Virgen Blanca, 13 en Gregorio Hernández, 12 en Leopoldo Panero: todas en El Ejido, Reino de León y Jesús Divino Obrero, dentro de una zona urbana en la que, en 1957, se anotaron otros 25 inmuebles en San Pablo y 30 en San Mateo.
Desarrollismo
El auge de la construcción en esta época queda reflejado en las 15 casas anotadas en la carretera de Asturias, en el tramo de Cantamilanos, las más de una docena del barrio de La Inmaculada, las 19 de Mariano Andrés, Ventas arriba hasta La Asunción... El crecimiento en racimo dejó en ese 1960 la hilera de 27 casas bajas de Buen Suceso, la calle donde La Serna toma rumbo hacia La Palomera, y otra decena en su continuación por Santa Teresa de Jesús, y otras 15 en la manzana de Pardo Bazán, la calle en forma de herradura que se ahorma sobre la avenida de Quevedo, en el Crucero.
El mayor año
Casi todos ellos han pasado ya una vez el filtro de la ITE, que empezó a cursarse de forma pionera en León en 2009. Apenas se estrenan el medio centenar de edificios construidos en 1984 y que, de acuerdo a la normativa, deben pasar la inspección al haber rebasado los 40 años desde que fueron levantados. Sólo si, en este tiempo han tenido una reforma estructural de calado que haya acredite durante el plazo de exposición el cumplimiento de las condiciones de seguridad, habitabilidad y salubridad pueden librarse.
Los demás tendrán que presentar ante el Ayuntamiento de León el certificado, cumplimentado por un profesional, en el que se avale que se ajustan a la normativa a lo largo de 2025 y con tope hasta el 31 de enero de 2026, si no quieren enfrentarse a multas entre 600 y 3.000 euros. La revisión debe visar que las edificaciones no tienen problemas estructurales que puedan derivar en desprendimientos, con el consiguiente riesgo no sólo para los moradores sino también para los viandantes que transitan por las calles en las que están ubicados. El control de garantía se tiene que ajustar también a las redes de saneamiento, abastecimientos, gas y electricidad, entre otras. Si no lo cumplen, los propietarios tienen que subsanar los fallos y demostrarlo ante el consistorio, que anota más de 10 millones en obras por estos motivos desde 2009.