UPL ve inviable abrir el edificio con recursos municipales y propone que lo haga Uapo
San Andrés vota hoy si amplía los usos de Araú para abrirlo tras 10 años
La iniciativa llega al pleno por tercera vez, ahora con informe a favor del secretario y el no de Urbanismo

Araú es un conjunto de cuatro edificios con salón de actos de 300 butacas. ramiro
El emblemático inmueble que impulsó Adriano Alcorta en Trobajo del Camino como fábrica de embutidos hace siglo y medio, Aráu, vuelve a la mesa plenaria de San Andrés por tercera vez en un año. A debate, los usos para este conjunto arquitectónico que se lleva deteriorando una década desde que culminó su rehabilitación. Y como telón de fondo, la inclusión entre esos usos del asistencial, sanitario y deportivo para poder dejar el inmueble en manos de la Fundación Uapo y su combinación de ejercicios físicos, dieta y psicología para tratar a enfermos de cáncer.
La diferencia en esta ocasión es que el punto se lleva al pleno vestido con las bendiciones del sceretario municipal, quien aprecia que la ampliación de usos que pretende el equipo de Gobierno de UPL «es plenamente compatible con la normativa urbanística aplicable», en referencia al informe negativo emitido por Urbanismo, que defiende Araú como un equipamiento sociocultural.
El secretario echa por tierra el contenido de ese informe con uno propio de cinco páginas que avala que Araú, «al no haber llegado a ser utilizado nunca para algún uso, ni como museo, albergue u otro uso alternativo, y al ser el objeto del expediente poner en marcha el mecanismo legal que permita asignarle un uso actual, no existe ningún cambio de uso porque no se altera ningún uso preexistente, al no haberlo». Y remata su escrito con un ‘tirón de orejas’ a los corporativos recordándoles que «la confrontación de los expedientes administrativos compete a la Secretaría Municipal de este Ayuntamiento, no pudiendo solicitar informes adicionales a los procedimientos administrativos si no es a través de los cauces legalmebnte establecidos, todo ello en aras de no generar pronunciamientos contradictorios».
Aráu ha sufrido dos grandes abandonos, en 1992 cuando quedó desocupado y sin actividad y en 2015, tras la rehabilitación que lo rescató de la ruina, ya que el Ayuntamiento ha sido incapaz de abrirlo al público desde entonces por una cadena de vicisitudes que incluyen la bancarrota de varias empresas que se encargaron de la obra, la falta de remates y la «desaparición» del libro blanco del edificio donde deben acreditarse la legalidad e idoneidad de todos los servicios. El equipo de Gobierno actual considera que la situación económica de San Andrés «hace inviable» abrir Araú como foco cultural y social con cargo a las arcas municipales y propone que lo haga una fundación que trata a los pacientes oncológicos y que la alcaldesa, Ana Fernández Caurel, visitó en Granada.