«Estamos sorprendidísimos, porque ¿para qué?. Imaginamos que para el control interno de los agentes»

Descubren una cámara en la Comisaría de San Andrés que 'espiaba' a la Policía Local

Los agentes encontraron el dispositivo oculto a dos metros entre viejos archivadores

La cámara fue descubierta por casualidad situada encima de un armario y camuflada entre archivadores de papel.dl

San Andrés

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Sorpresa y grande en las instalaciones de la Policía Local de San Andrés del Rabanedo, tras ser localizada por casualidad una cámara de grabación dirigida a la zona de las oficinas generales que comparten los 38 miembros de la plantilla.

Varios agentes descubrieron el dispositivo por azar cuando fueron a revisar un expediente y les salió de ojo lo que parecía ser un aparato sujeto entre las cajas. Enseguida constataron que se trataba de una cámara que se encontraba «oculta y camuflada», según explican, entre los viejos archivadores de papel que se amontonaban sobre un armario.

Por su situación estratégica, a dos metros de altura, «con ella se podía captar tanto a los municipales que pasaran por allí como a los ciudadanos que acceden a la Comisaría para interponer una denuncia, una queja, informar de algo relevante o interesarse por algún asunto», indican.

De modo que los vigilantes del municipio se sintieron espiados en su propia casa, con la paradoja de que siendo los garantes de la seguridad de los vecinos de San Andrés, ellos mismos están «inseguros» en su propia Comisaría.

El Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (SPPME) advierte que por la «ley de protección de datos no se pueden colocar cámaras de grabación en una zona de trabajo y menos sin advertencias y carteles de aviso de que es un espacio videovigilado». Recuerdan casos flagrantes de cámaras localizadas en los baños o debajo de las mesas en algunas empresas que tuvieron repercusión nacional.

Y aunque esta máquina se situaba en la zona común, SPPME muestra su «incredulidad sobre una actuación de este calibre en pleno siglo XXI». También lamenta «que hoy en día sigan ocurriendo hechos de esta envergadura para espiar a los trabajadores». El sindicato considera «que seguramente se trata de un tentáculo de alguien que desde dentro quiere supervisar y achuchar a los agentes».

Como curiosidad, la cámara no destaca por constituir el último modelo tecnológico, pero su lente de grabación abarcaba un amplio y esencial espacio de las instalaciones policiales, las más utilizadas.

«Nos hemos encontrado con que de buenas a primeras aparece una cámara que grababa a los agentes y a los ciudadanos y estamos sorprendidísimos, porque para qué. Imaginamos que para un mayor control interno de los agentes, pero con métodos poco ortodoxos que habrá que investigar», remarca.

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Los policías locales de San Andrés rebuscaron en la oficina en busca de más cámaras ocultas, pero sólo encontraron la situada sobre el armario de la entrada. Hace unos meses, también vivieron una situación peculiar, pero relacionada con los vehículos, que no podían lavar por un «impago» en el tren de lavado habitual. Su dueño se cansó de retrasos en el pago y ante un adeudo de 15 euros, se negó a seguir dando brillo a los automóviles policiales y al rádar, tras un lustro encargándose.

No es el último modelo tecnológico, pero su lente de grabación enfocaba las oficinas generales