Declaración de la renta 2024: ¿Tengo que hacerla? ¿Qué ingresos no tributan este 2025?
Empiezan las preguntas sobre las novedades del IRPF. Sigue esta guía fácil y breve para ponerte al día sobre el impuesto
Para saber si estás o no obligado a declarar debes tener en cuenta la fuente de la que procede cada renta (rendimientos del trabajo, rendimientos de capital mobiliario o inmobiliario, ganancias patrimoniales, actividades económicas) y el importe de cada una de las rentas que has obtenido en el ejercicio del que presentas la declaración, según informa el ministerio en la sede electrónica.
Para tramitar y presentar la declaración de Renta dispones de un servicio de ayuda, Renta WEB.
Antes de realizar cualquier gestión debes identificarte. Una vez que te hayas identificado podrás consultar tus datos fiscales, que te servirán para la obtención del borrador de declaración que se genera a través del servicio Renta WEB.
Al efectuar la declaración de la Renta con Renta WEB la mayoría de los datos se incorporarán de forma automática. Posteriormente podrás modificarlos y/o incorporar nuevos datos si fuera necesario. En el caso de tributación conjunta deberás incorporar los datos fiscales de todos los miembros de la unidad familiar.
¿Qué son las rentas exentas?
En tu declaración de IRPF tienes que incluir todas tus rentas, es decir: los rendimientos del trabajo, del capital mobiliario e inmobiliario, los derivados del ejercicio de actividades económicas, las ganancias y pérdidas patrimoniales, y las imputaciones de renta establecidas por ley.
No obstante, existen una serie de supuestos en los que, a pesar de haberse producido el hecho imponible (la obtención de rentas), no nace la obligación de tributar; cuando esto ocurre nos encontramos ante una renta exenta.
Sólo está exenta la renta que se califique expresamente como tal en la normativa de IRPF o en otra ley. No se puede invocar la exención fuera de los casos recogidos en las leyes.
Las rentas exentas no se tienen en cuenta para determinar el límite de la obligación de declarar y, salvo excepciones, como por ejemplo en el caso de la exención por reinversión en vivienda habitual, no las tienes que incluir en tu declaración.